Podemos y el populismo

FRANCISCO COLLADO | Actualmente, el partido morado de Pablo Iglesias ha supuesto un cambio y una innovación. Un cambio porque ha alterado el sistema de partidos existente en España junto a Ciudadanos y por los ritmos políticos que ha mantenido determinados por el contexto político. También es una innovación porque ha puesto en práctica una nueva organización interna, tipo de liderazgo, comunicación política y un discurso rupturista. En este último punto, Podemos ha construido una visión de la realidad: del pasado, del presente y del papel que la propia formación viene a jugar. Por ello, en el presente análisis se enumeran unas breves nociones para comprender el mensaje de Podemos que ha sido elaborado a partir de las teorizaciones de Ernesto Laclau.

El discurso de Pablo Iglesias puede ser calificado como una especie o tipo de “populismo”. Sin embargo, el populismo se asocia a sociedades con escaso desarrollo institucional y una estructura social poco compleja. Por eso, los mensajes y proclamas populistas con un carácter integrador en sociedades avanzadas deben ser más sofisticados y tener un proyecto político organizado. Como indica Laclau sobre el populismo, los hechos en política se articulan, pero tienen que escribirse con palabras. Por ejemplo, cuando se construye el “Black Power” en Estados Unidos como protesta contra las políticas de discriminación racial, se crea una nueva identidad política de la negritud o de los africanos. Es en la capacidad performativa del discurso político de Laclau, donde Pablo Iglesias ha centrado su estrategia discursiva para atraer a la sociedad.

Laclau

El primer paso es construir una identidad para alcanzar la hegemonía. En primer lugar, es necesario un momento de ruptura histórico, como por ejemplo para los franceses lo fue la Revolución Francesa. Por eso, Podemos crea el concepto de Régimen al referirse al sistema democrático español. De esta forma, el actor político puede situar su discurso en un contexto favorable y plantear su existencia como un cuestionamiento del status quo.

El segundo paso, consiste en convertir lo particular en lo universal. Por un lado, se recogen las demandas sectoriales de distintos colectivos (plataforma anti-deshaucio, el feminismo, el ecologismo, anticapitalistas, etc.) y se intentan satisfacer en una propuesta universal: el partido. Esto ha sido posible gracias a la confluencia de distintos movimientos que ya existían y estaban organizados dentro del 15-M, el cual ha sido capitalizado de forma exitosa por Podemos. Esto explica la organización en los denominados “círculos” como forma de articulación local. Por otro lado, de esa identidad particular en la que convergen las distintas sensibilidades particulares, se crea un antagonismo a partir de la diferenciación entre nosotros y ellos: los de arriba y los de abajo, el pueblo y la casta, etc. ¿Qué es pueblo? ¿Qué es casta? En sí, son conceptos con un significado muy vaciado de forma que pueda llenarse en cualquier momento con distintos sentidos, según las necesidades estratégicas de la lógica política.

El tercer paso y uno de los más importantes es la creación de un colectivo universal o pueblo: “la patria”. La identidad de la patria se define como una esencia que se presenta como natural y la naturalidad de las esencias se transmite al público, al electorado a través de la referencia a mitos y a un imaginario social. Para poder insuflar esas esencias o esos elementos dotados de significado, es necesario vaciar el concepto original de “patria” y llenarlo con aquellos significados o esencias de los que se quiera dotar. Esto es lo que Laclau viene a denominar como “esencialismo táctico” que es vaciar las palabras para dotarlas de un significado con un fin concreto.

El último paso, consiste en aglutinar este discurso y elementos en torno a un líder. No obstante, el líder deberá ser un sujeto carismático con una gran capacidad dialéctica para poder manejar estas estrategias. El líder no puede ser un simple gestor, sino que es un “hombre que hace histórica” como planteó Cassirer. Es aquí, donde viene el broche de oro que se cierra con la figura de Pablo Iglesias.

Sólo de esta forma a través de: un momento de ruptura, un carácter universalista, una lógica confrontacional, un pueblo y un líder como se puede entender y debe analizar la táctica comunicativa de Podemos. De hecho, un dato relevante que se puede apreciar es el conocimiento en profundidad de Laclau del que hace gala Errejón y cuya tesis de doctorado versó sobre la teoría de la hegemonía de la Escuela de Essex.

Referencias

  • Laclau, Ernesto (2008). Debates y combates: por un nuevo horizonte de la política. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Laclau, Ernesto (2005). La razón populista. México: Fondo de Cultura Económica.
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Francisco Collado Campaña

Francisco Collado Campaña (Málaga, 1984) es Becario FPU en el Área de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Pablo de Olavide. Actualmente, desarrolla su tesis sobre el liderazgo de los alcaldes de las capitales de provincia andaluzas (1979-2011) bajo la dirección de Francisco Entrena Durán (UGR) y José Francisco Jiménez Díaz (UPO). Máster en Política y Democracia (UNED), Licenciado en Ciencias Políticas (UPO) y Licenciado en Periodismo (UMA). Ha participado en diversos grupos de investigación nacionales en Ciencias Políticas y Sociología, publicando distintos artículos en revistas académicas y ponencias en los congresos de AECPA, ALICE, APCP, Centro de Estudios Andaluces y ACMS. Asimismo, ha trabajado como periodista en distintos medios de comunicación y en gabinetes de prensa. http://www.upo.es/dpub/contenido?pag=%2Fportal%2Fupo%2Fprofesores%2Ffcolcam

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