Artur Mas, la CUP y el juego del gallina

FERNANDO YÉCORA | La situación política en Catalunya está dando lugar a distintos dilemas enmarcados en la teoría de juegos. Las duras negociaciones que se han realizado en estos últimos años, como por ejemplo la consulta del 9 de noviembre o la candidatura unitaria para las elecciones del 27-S se pueden explicar mediante la teoría de juegos. La próxima negociación dentro de las fuerzas independentistas consiste en investir (o no) a Artur Mas como próximo presidente de la Generalitat. Para que el candidato de Junts Pel Sí pueda ser investido como presidente debería de contar con el apoyo de dos de los diez diputados que tiene la CUP (mayoría simple en segunda vuelta). Sin embargo, la CUP ha reiterado varias veces que no dará su apoyo a Artur Mas porque lo consideran un presidente marcado por los recortes y la corrupción de su partido. No obstante, si no hay acuerdo para investir a un candidato como presidente se tendrían que realizar nuevas elecciones y se podrían arriesgar que en el nuevo parlamento no haya una mayoría independentista, con lo cual el proceso hacia la independencia habrá terminado. Además, convocar unas nuevas elecciones plebiscitarias demostraría el fracaso del proceso por la falta de entendimiento entre las fuerzas independentistas, y aunque volvieran a tener mayoría en el Parlament, si las dos posturas no cambian, no se podrá seguir adelante con el proceso.

¿Cómo se explica esta situación mediante la teoría de juegos? Existe un juego llamado el “juego del gallina” que se basa en la película ‘Rebelde sin causa’ (1955), en la cual unos adolescentes se entretienen haciendo carreras de coches en donde la meta es un precipicio. El juego consiste en que dos adolescentes conducen dos coches hasta el borde del precipicio y saltar justo antes de que el coche caiga por el acantilado. El primero que salte, es el “gallina” y pierde (Poundstone, 2008:281). Este juego es exactamente el que está sucediendo ante la negociación de investir al próximo presidente de la Generalitat. En este caso, Junts Pel Sí y sobretodo Artur Mas y Convergència no están dispuestos a ceder, con lo que siguen con el “pie a fondo”, mientras que la CUP tampoco quiere “levantar el pie del acelerador”. Sin embargo, si los dos actores no ceden, “caerán al precipicio” y se mostrará el fracaso del proceso soberanista y la realización de nuevas elecciones, arriesgándose a que no haya una mayoría independentista en el Parlament.

En el siguiente cuadro muestro los cuatro escenarios que nos podemos encontrar y con las ganancias que consiguen cada uno de los actores. Los actores tienen un objetivo en común, que es seguir adelante con el proceso, pero el otro objetivo es distinto, y se refiere a investir a Artur Mas como presidente de la Generalitat. “0” quiere decir que no hay acuerdo y que el proceso soberanista, en el mejor de los casos, se paraliza; “1” que han conseguido uno de los dos objetivos que tenían; y “2” que el actor ha conseguido los dos objetivos.

Tabla1

El escenario más complicado de predecir es en el que ambos ceden (superior derecha). Como se trata de investir a un presidente, si ceden los dos actores, en teoría nos encontraríamos que el presidente no sería Artur Mas, ya que él habría cedido su puesto a otra persona, pero en este escenario la CUP también habría cedido, de manera que nos podemos encontrar en un escenario donde, o Artur Mas es investido presidente pero se le “restringen” sus poderes como tal, o bien se elige como presidente a otra persona y Artur Mas ocuparía un puesto de relevancia en el nuevo gobierno, como vicepresidente o como la figura de “Conseller en Cap” (Consejero en Jefe). También estaría la opción de establecer una presidencia rotatoria, pero dado que en esta legislatura, en principio el proceso se culminará en 18 meses, esta opción no es muy factible.

En el escenario que representan la casilla inferior derecha y la casilla superior izquierda uno de los actores cede y el otro no. En el caso de que fuera Junts Pel Sí el que cediera y que propusiera a otro candidato como presidente, solo conseguiría el objetivo de seguir adelante con el proceso, mientras que la CUP habría conseguido sus dos objetivos: que Artur Mas no fuera presidente y seguir adelante con el proceso. En el caso de que cediera en primer lugar  la CUP, esta solo conseguiría el objetivo de seguir adelante con el proceso, mientras que Junts Pel Sí conseguiría los dos objetivos: hacer presidente a Artur Mas y continuar con el proceso.

En el escenario que representa la casilla inferior izquierda ninguno de los actores han cedido en la negociación. Esto significa la convocatoria de nuevas elecciones porque no han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre quién debe de ser el nuevo presidente y mostraría la debilidad del proceso soberanista, además de arriesgarse a que en el nuevo parlamento no haya una mayoría independentista. A esto habría que sumar la imagen que se habría dado a nivel internacional y de las pocas opciones que tendría el proceso de acabar finalmente con la independencia.

Estos son los cuatro escenarios que pueden suceder de aquí en adelante. Los actores no son nuevos, se conocen y ya han realizado varios “juegos” durante este proceso como la consulta (y luego el proceso participativo) del 9 de noviembre o la negociación por la lista unitaria. Estos dos hechos nos invitan a pensar que finalmente habrá algún tipo de acuerdo, además de que Quim Arrufat, todavía portavoz de la CUP, ha expresado que en el caso de extremo de que se tenga que investir como presidente a Artur Mas para salvar el proceso, se hará. Sin embargo, ya ha comentado que si esto sucede, el proceso empieza muy debilitado por la división entre las fuerzas independentistas. No obstante, si finalmente se imponen las condiciones de la CUP, el proceso también empezará debilitado porque una parte se considerará como el “gallina”. Es decir, para que el proceso no empiece debilitado, los dos actores tendrían que ceder, ya que si uno cede pero el otro no, uno de los dos habrá perdido y será el “gallina”, hecho que puede traer desavenencias futuras.

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Fernando Yécora

Fernando Yécora Santiago (Barcelona, 1991). Es Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional de la misma universidad. Interesado en el análisis político, los campos en los que se ha especializado son el comportamiento electoral y los partidos políticos.

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