¿Por qué no existe un partido de extrema derecha en España?

FERNANDO YÉCORA | Estos últimos años se ha hablado mucho del crecimiento de partidos de extrema derecha en toda Europa. En las anteriores elecciones al Parlamento Europeo, los partidos de extrema derecha consiguieron su mejor resultado de la historia, ya que estos partidos representan ahora mismo un 10% del parlamento. Partidos como el Frente Nacional en Francia, el UKIP en el Reino Unido o Amanecer Dorado en Grecia, entre otros, tuvieron un éxito sin precedentes en las europeas de 2014. Sin embargo, en España no ha surgido un partido de extrema derecha que tenga una relevancia importante. Añadido a la crisis económica, el descontento hacia la clase política habría sido el momento oportuno para que surgiera un partido de estas características. Entonces, ¿cómo es que en España no ha surgido un partido de extrema derecha? Es más, en toda nuestra recién historia democrática la extrema derecha no ha sido capaz de construir un partido con representación en el parlamento. En las siguientes líneas intentaré dar una explicación de por qué no existe tal partido en España.

Soy consciente de la existencia de partidos de extrema derecha en España (las diversas Falanges, España 2000, Plataforma per Catalunya…), pero son partidos extraparlamentarios y no tienen representación ni en el Congreso ni en los parlamentos autonómicos. Cuando me refiero a que en España no existe un partido de extrema derecha, me refiero a que no ha habido partidos de esta ideología con representación permanente en las instituciones. La única vez que un partido de extrema derecha obtuvo representación en el Congreso fue en las elecciones de 1979, Unión Nacional, liderado por Blas Piñar que solo consiguió un diputado. En 2010, Plataforma per Catalunya estuvo a punto de entrar en el parlamento catalán y en las municipales de 2011 consiguió entrar en varios ayuntamientos. Sin embargo, en las municipales de este año perdió el 90% de sus concejales (de 67 pasó a 8). Estos han sido los “éxitos” de los partidos considerados como extrema derecha.

Para explicar el fracaso de la extrema derecha hemos de remontarnos a la transición. En aquel entonces, no se creó un partido de estas características. La creación de Alianza Popular, liderada por Manuel Fraga, en donde participaron varias personalidades del régimen franquista absorbió el espacio de extrema derecha, con lo que este partido representaba, en parte, esta ideología. Este partido aglutinaba votantes de derecha y de extrema derecha, si bien estos votantes apoyaban mayoritariamente a UCD. Cuando en 1979 se presentó Unión Nacional, el único partido que podemos considerar realmente de extrema derecha, tan solo consiguió el 2,1% de los votos y un diputado. En las elecciones siguientes no consiguió representación porque AP aglutinó al votante de extrema derecha. Por lo tanto, que hubiera un partido conservador como AP que aglutinara a la extrema derecha impidió que se formara un partido que representara este espacio ideológico determinado. Esto se ha mantenido así hasta nuestros días y se puede ver como el PP aglutina a votantes que van desde el centro hasta la extrema derecha.

¿Cómo consiguió el PP, por aquel entonces AP, aglutinar el voto de la extrema derecha? En sus inicios, la mitad de los votantes de AP se declaraban franquistas (Montero, 1987), y a pesar de que en 1979 perdió estos votos a favor de Unión Nacional, en 1982 los volvió a recuperar, y así se ha mantenido hasta la actualidad. Una posible explicación de por qué estos votos de los ciudadanos de extrema derecha volvieron a AP es el voto útil, ya que el partido que en principio representaba a la extrema derecha tenía muy pocas opciones de entrar en el parlamento, además de que a AP no lo situaban como un partido muy lejano a su ideología. Efectivamente, el sistema electoral, el cual perjudica (y mucho) a los partidos minoritarios con el voto disperso por todo el territorio, ha dificultado mucho la presencia de un partido de extrema derecha en el Congreso. Sin embargo, el sistema electoral no es suficiente para explicar la ausencia de un partido de extrema derecha. En el Reino Unido, el UKIP se ve muy perjudicado por el sistema electoral y tiene un nivel de apoyo considerable. Por lo tanto, parece ser que la ausencia de un partido de extrema derecha es por la “absorción” de este espacio que hizo AP en la transición y que estos votantes se han mantenido fieles a este partido porque no han visto otra alternativa.

A parte de las dos causas que he explicado anteriormente (sistema electoral y “absorción” por parte de AP/PP), existe otra causa que explica el fracaso de la extrema derecha en España. Esta consiste en la cantidad de individuos que se posicionan en ese espacio ideológico. En todas las encuestas del CIS, desde 1983, los individuos que podemos considerar de extrema derecha (9-10 de la escala) nunca han representado más del 4% de la sociedad. Es decir, el fracaso de constituir un partido de extrema derecha viene dado porque este espacio ideológico lo forman tan pocos individuos que es imposible que un partido de estas características tenga éxito. Algo distinto sería si un partido de extrema derecha consiguiera ampliar su electorado con temas como la inmigración, la identidad nacional o la regeneración democrática, como ha hecho el Frente Nacional en Francia. Aquí el descontento con la política no ha sido capitalizado por ningún partido de extrema derecha. El partido que estuvo más cerca de un cierto éxito fue Plataforma per Catalunya, que se centró en un discurso antiinmigración que le permitió tener apoyos entre votantes que no eran de extrema derecha.

En definitiva, en España nunca ha tenido éxito (ni posiblemente tendrá) un partido de extrema derecha. Existen muy pocos individuos que se sitúan en este espacio ideológico, lo cual sumado al efecto del sistema electoral, que perjudica mucho a los partidos minoritarios, le dificulta enormemente tener representación en el Congreso, si bien en elecciones donde el sistema electoral no les perjudicaría como las europeas tampoco consiguen representación. Por lo tanto, la otra causa, que el PP haya conseguido absorber a votantes de extrema derecha y los mantenga fieles al partido, también explicaría el fracaso de los diversos partidos de extrema derecha a la hora de constituir un partido en España. Tampoco estos partidos han podido capitalizar el descontento popular hacia la política porque son tan minoritarios que han sido totalmente ignorados por los medios y por los ciudadanos.

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Fernando Yécora

Fernando Yécora Santiago (Barcelona, 1991). Es Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional de la misma universidad. Interesado en el análisis político, los campos en los que se ha especializado son el comportamiento electoral y los partidos políticos.

2 comentarios sobre “¿Por qué no existe un partido de extrema derecha en España?

  • el 9 febrero, 2016 a las 4:49 pm
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    Seria necesario crear partido amanecer España. Inmigrantes me amenazaron repetidamente que tengo que pagar! Otro me injuriaba y humillaba en Madrid. Un medico chino me negó pruebas en el Hospital. Un marroquí nos robo una tarjeta sim y mis fotos. Uno de la India me borro los vídeos familiares navideños!

    • el 14 junio, 2016 a las 12:38 pm
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      Si de algo estoy orgulloso de ser español es de que no exista una extrema derecha como en los otros países de Europa.

Comentarios cerrados.

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