IU ante el riesgo de la irrelevancia

MIGUEL ÁNGEL PÉREZ | La histórica formación de izquierdas española, que cogió el testigo del PCE, afronta un futuro muy incierto. Puede desaparecer o caer en el ostracismo por causas similares a las que se fundó.

Corría el año 1986 y se realizó el referéndum sobre la entrada de España en la OTAN. En ese clima de debate surgió Izquierda Unida. El PCE noqueado todavía por la gran derrota de 1982 ante el PSOE, y que supuso la culminación de la pérdida del liderazgo de la izquierda y la fuerza que adquirió en la clandestinidad durante el régimen franquista, tenía claro que debía reconstruirse. Apostó por intentar una coalición de fuerzas que aglutinase a la izquierda, con el objetivo de construir una plataforma liderada por el PCE que le aupase a competir de nuevo con los socialistas.

Esta estrategia se enmarca dentro de la típica visión comunista de los frentes populares con la que querían ganar relevancia y hacer frente a la derecha. El hecho de que el PCE apostase por el eurocomunismo facilitó el entendimiento con varias fuerzas de izquierdas críticas con la URSS pudiendo crearse IU.

Fueron pasando los años y el crecimiento de la coalición iba en aumento pero la difícil cohesión interna propició su caída. A lo que se sumó la división sobre sí respaldar o no al PSOE. En este último sentido hay que destacar las críticas que recibió por la famosa pinza entre Anguita y Aznar al PSOE, pero también posteriormente por su alianza preelectoral con los socialistas entre Francisco Frutos y Joaquín Almunia.

La profunda y larga crisis en la que entró Izquierda Unida desde el año 2000 hasta el 2011 casi termina por aniquilar esta formación. Las peleas fratricidas entre sus miembros, las deserciones y el debate sobre el hilo rojo que debía o no regir a la coalición, les quemó tanto interna como externamente. Con la crisis económica por parte del PSOE desde el Gobierno, volvió a cobrar vida Izquierda Unida iniciando una recuperación. La cual se ha visto frenada en seco por Podemos desde las elecciones europeas.

Es curioso cómo se está renovando la política española, las fuerzas emergentes están siendo favorecidas por el electorado mientras que las clásicas son castigadas. En este sentido destacan el crecimiento tanto de Ciudadanos como de Podemos y la bajada de las tres formaciones nacionales hasta la fecha (PP, PSOE e IU) así como la irrelevancia electoral de la que va camino UPyD que nació poco antes de la crisis.

La izquierda alternativa que ha querido fraguar y liderar Izquierda Unida se ha organizado en torno a Podemos, gracias a las candidaturas de coalición municipales junto al carisma de Pablo Iglesias y a la frescura de la fuerza citada, dejando en fuera de juego a IU. Pero hay algo aún más profundo y es que como se ha visto en Grecia la nueva izquierda que se está construyendo en Europa es desideologizada. Esto afecta totalmente a IU pues en ella el PCE tiene un componente ideológico importante. 

Cómo hacer frente a la crisis ha dividido profundamente a la coalición. Lo más lógico es aunar fuerzas con Podemos presentando una candidatura conjunta pero la estrategia y conveniencia de Pablo Iglesias lo impide. En esta tesitura lo que está intentando hacer ahora es captar parte de los movimientos en auge que se organizaron en las candidaturas populares a las municipales quitandoselos a Podemos. E incluso renunciando a presentarse como IU y utilizar otro nombre, al igual que ya hizo en algunas localidades en las elecciones municipales.

No está cayendo Izquierda Unida en la cuenta de que no tiene nada que hacer en las actuales circunstancias ante la ola de Podemos dentro de la izquierda y que su líder, Alberto Garzón, en carisma no puede competir con Pablo Iglesias. Batallar por el mismo electorado es una pelea pérdida antes de empezar que la llevará a rozar el extraparlamentarismo salvo pinchazo de Podemos.

Las opciones de IU pasan por seguir el camino de ICV-EUIA (Iniciativa por Cataluña Verdes – Izquierda Unida y Alternativa), coalición en la que está integrada su federación catalana, convirtiéndose en una formación verde sin abandonar el eje social que dice defender. Una fuerza verde de izquierdas moderada tiene mucho que decir en el contexto político español actual cuando muchos votantes de la izquierda se plantean si Podemos está demasiado radicalizado o no. De hecho Pablo Iglesias se alió con ICV-EUiA porque era fresca y entraba dentro de sus esquemas, al entender que podía darle apoyos y les ofrecía una potente estructura ya articulada en Cataluña.

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Miguel Ángel Pérez

Estudiante de Relaciones Internacionales y colaborador en Baab al Shams (centro de estudios de la región MENA) así como en diversos medios, además tiene un blog donde analiza principalmente cuestiones internacionales; www.bitacoramap.weebly.com

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