Preparación de investidura o prólogo de nuevas elecciones

MANUEL HERRANZ MONTERO | El tiempo se acelera, vivimos momentos en los que todo transcurre más deprisa y la acumulación de estímulos hace difícil seguir el día a día. El resultado de las elecciones no dio claro ganador, sin mayorías factibles de gobierno hacía prever que entrabamos en una dinámica en la que sería extrañísimo encontrar acuerdos aceptables por los contendientes.

Para enredar más la situación algunos creen que unas nuevas elecciones beneficiarían a PP y Podemos, por supuesto con la percepción actual, luego ya veríamos. Parecen creerlo las élites de esos dos partidos que consideran esa opción de ventaja ante cada paso que dan, eso aparentan los gestos de propuesta de gobierno de Podemos y retirada de investidura por Rajoy, están influidos por la creencia de que o bien obtienen ventaja de la primera opción o de la segunda, en la que ambos contendientes arrinconarían a Ciudadanos y PSOE cuyos electores se decantarían por el voto útil. La situación creada sugiere algunas cuestiones:

  1. La primera cuestión a recordar es que resulta lógico y normal que un partido político pretenda gobernar. Para eso existen, se crean y luchan entre sí, nadie debería extrañarse de que todos lo intenten y menos los tertulianos y periodistas que descalifican ‘las ansias de gobierno de algunos’ que siempre son los situados a la izquierda.
  2. A pesar de las encuestas que dan preferencias a los pactos, la experiencia española parece exigir la derrota y sumisión del que se suma y no compromisos, viendo inaceptables pactos tipo Grecia donde gobiernan en coalición Syriza y Griegos Independientes, algo así como Podemos y VOX. Si les extraña miren en Cataluña Convergencia con ERC y la CUP.
  3. Rajoy, era evidente que tendría grandes dificultades para lograr más votos favorables que rechazos. El PP, está pagando uno de sus principios filosóficos más firme y tradicional; su manera de ser excluyente. No solo son sus políticas anticrisis las que empujan a su rechazo, que también, no solo es la corrupción estructural que los rodea, que también, lo fundamental es su empecinamiento por apartar y excluir a todo aquel que no sea como ellos lo cual conduce a la soledad sin facilitar acuerdos con otros partidos a los que siguen despreciando, ridiculizando y culpabilizándolos de todos los males.
  4. Esos puntos débiles del PP serán las fortalezas de Ciudadanos, una ideología conservadora, pero inclusiva y regeneracionista, le está permitiendo hablar y acordar a un lado y otro con planteamientos resolutivos ante los problemas,-la mesa del Congreso es buen ejemplo, mientras otros dedicaban sus fuerzas al teatro- C’s sin demasiada historia de enfrentamientos ideológicos, sin corrupción estructural y sin estar quemados por políticas anticrisis, son la única opción para regenerar la derecha, restando poder a la derecha y al capitalismo de amiguetes.
  5. Tras los resultados era normal dejar inicialmente buscar la posibilidad de gobernar al PP, en tanto partido más votado, ya que cabían posibilidades de que buscaran acuerdos, incluso cambiando de candidato, lo cual hubiera permitido visualizar intensas conversaciones políticas, en vez del vacío que ahora están ocupando los amiguetes, grandes corporaciones y medios de comunicación.
  6. Que por cortesía parlamentaria los partidos permitieran intentarlo al PP, no descartaba la responsabilidad del resto de buscar discretamente acuerdos que pudieran abrir otras opciones. Esta parecía ser la tarea desarrollada por el PSOE, insistiendo siempre en que la primera investidura la intentara Rajoy. Naturalmente para aprovecharse de evidenciar su derrota.
  7. El PSOE no ha consolidado su reestructuración interna, el Secretario General, elegido en primarias, no controla, gobierna o lidera el partido. La confusión entre los socialistas es notoria, los riesgos territoriales, el aumento de las desigualdades, las reformas pendientes para adaptarse al mundo globalizado, los cambios sociales internos, la nueva normalidad de paro y precarización, etc., les afectan, como a toda la sociedad incluidos los demás partidos, por lo cual los proyectos de futuro son muy endebles, sin acuerdos firmes entre las diferentes corrientes internas que tienen criterios distintos respecto a las alianzas. –Aspecto muy similar al resto de partidos-.
  8. La aritmética parlamentaria no permite muchas opciones para la actual experiencia española y todas ellas tienen contraindicaciones de mayor desgaste para el PSOE, el eslabón más débil de los grandes partidos, ya que girado hacia el PP destrozaría sus opciones por muchos años, dejarían la oposición libre a Podemos que a medio plazo se los comería. El problema es que una alianza con Podemos podría tener un resultado similar a corto plazo.
  9. La escenificación por Podemos de una propuesta de gobierno de izquierdas es una jugada que pretende como objetivo central aumentar la presión destructiva hacia el PSOE y no unir a la izquierda. Su objetivo estratégico no es juntarse con el socialismo, sino ocupar su lugar haciéndolo desaparecer, convirtiéndose en el gran aglutinador. Si pretendían de verdad lograr un acuerdo de gobierno la forma de plantearlo, el fondo y sobre todo sus resultados lo desmienten.
  10. No ha logrado acercar un gobierno de izquierdas, sino alejarlo, dificulta bastante la posibilidad de acuerdos, pero fortalece a Podemos cohesionándolo, los militantes ven capacidad de liderazgo y sus votantes perciben que intentaron lograr el mito de la unidad de la izquierda. –Mito que no realidad-. Ha fortalecido a Rajoy a punto de asfixia inyectándole oxigeno, al cual facilita una increíble pausa de espera para maniobrar. Y debilita al PSOE, internamente agudizando sus conflictos y en la percepción de los votantes quedan como segundones en la izquierda.
  11. Observado lo evidente, vemos que las voces del PSOE que tenían dudas ante pactos con Podemos han aumentado en número y gravedad, las voces a favor se han debilitado, no se han escuchado. Al tiempo otras fuerzas y voces externas, el capitalismo de amiguetes, han sido puestas en alerta para impedirlo, mientras Rajoy espera mejor oportunidad mientras se desgastan.
  12. La jugada de Podemos se podría haber tomado seriamente como propuesta, por ejemplo si hubieran mantenido conversaciones previas con PSOE y con IU, sin chulería en el reparto de sillones. La prepotencia y teatralidad no facilitan acuerdos, pero sí agudizan contradicciones entre los socialistas para debilitarlos, tanto si fuera aceptada, escenificando su debilidad, como rechazada, al culparlos de su rechazo en las nuevas elecciones.
  13. Las opciones posibles pueden ser una coalición en la derecha, consentida mediante abstención, un pacto entre la izquierda que parece ahora más improbable que hace unos días. La otra opción son nuevas elecciones.
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Manuel Herranz Montero

Jubilado, bloguero, ‘Arian seis’ y ‘En mi barrio. Alcorcón’. Analista político.

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