Supersonntag electoral en Alemania: ¿El fin del modelo de la Gran Coalición?

JUANFRAN ÁLVAREZ | Tres estados, tres elecciones y tres enormes quebraderos de cabeza para los partidos hasta ahora garantes del establishment alemán, casados por tercera vez — la segunda bajo mandato de Merkel — en la Gran Coalición (Grosse Koalition o GroKo). Dos partidos, los cristiano demócratas de centro derecha (CDU) de la canciller y los socialdemócratas (SPD) de Sigmar Gabriel, que cuando no han tenido una mayoría en coalición con sus «partidos bisagra», verdes o liberales, no han visto inconveniente en unir sus fuerzas en el gran pacto con el que la mayor parte del electorado se sentía cómodo. Una salida de emergencia que podría estar a punto de cerrarse tras este «superdomingo» (Supersonntag) electoral.

El primer causante de esta situación es la más que conocida debilidad de la socialdemocracia alemana en la última década. Ni la primera Gran Coalición con Merkel, ni el periodo en la oposición a su segundo gobierno, esta vez conservador-liberal, ni tampoco esta segunda GroKo — en la que el SPD ha conseguido imponer gran parte de su agenda social y laboral — han servido para mejorar la intención de voto del centenario partido, que no encuentra su espacio político atrapada entre una CDU cada vez más centrada y de la consolidación de los partidos verdes e izquierdistas a nivel federal.

El segundo detonante supone, sin embargo, una novedad en la política alemana: se trata del ya indisimulable desgaste en las encuestas del partido de Merkel, debido al ascenso de una nueva fuerza populista de derechas. Es la llamada Alternativa para Alemania (Alternative für Deutschland o AfD), que tuvo su origen en el euroescepticismo y que ha crecido enormemente debido, en parte, a la política de corte humanista de Merkel en la crisis de los refugiados. Veamos, a continuación, cómo se refleja esta situación en las tres plazas en las que este próximo domingo el sistema establecido estará en juego.

Sajonia-Anhalt, la pesadilla socialdemócrata

La AfD tiene mayor respaldo popular en los estados de la antigua Alemania del Este, que hasta no hace mucho eran el granero de votos del partido La Izquierda, sucesor del comunismo institucional. En uno de estos estados, Sajonia-Anhalt, se espera una auténtica revolución política: las últimas encuestas sitúan en cuarta posición a los socialdemócratas, por detrás de la AfD, que podría incluso disputarle la segunda posición a La Izquierda. La antes orgullosa socialdemocracia alemana, que en los setenta ayudó a relanzar el PSOE de Felipe González, podría quedar por detrás del los nacional conservadores.

Como si ello no fuese suficiente, la Gran Coalición no alcanzaría, según las últimas encuestas, ni siquiera la mitad de los votos emitidos y podría no tener mayoría en el parlamento regional, a pesar de ser la opción preferida en las encuestas. El pacto a tres sería entonces más que necesario, puesto que una coalición entre los cristiano demócratas y la AfD es inaceptable para las élites de la CDU y la mayoría moderada de sus votantes.

Si bien es cierto que ha marcado distancias con el partido derechista — el cual «no conocería límites en su radicalización», según el experto en extrema derecha David Begrich —, el candidato de la CDU ha adoptado una línea muy dura en la cuestión de los refugiados y contradicho así a la canciller. Lo ha hecho a pesar de que en este estado no se han registrado ni cincuenta mil de los más de un millón de solicitantes de asilo que llegaron en 2015 a Alemania. Finalmente, aun estando en la cuerda floja su gobierno en Gran Coalición, lo más probable es que repita en su puesto, incluso en tripartito junto a socialdemócratas y verdes, una solución inédita en Alemania.

Baden-Wurtemberg, el nuevo bastión verde

El ecologismo liberal en lo económico y casi conservador en lo social del primer ministro verde de la segunda región más rica de Alemania, Winfried Kretschmann, ha calado entre el electorado, que por primera vez en la historia situaría al partido de Los Verdes como el más votado en este estado del sur germano. La mayoría de los comentaristas políticos consideraban a Kretschmann y su coalición verdirroja un fenómeno pasajero fruto de las protestas antinucleares y contra el proyecto para la nueva estación de trenes de Stuttgart, capital del estado, ocurridas en 2011.

Esta vez la campaña electoral está siendo feroz, ya que los conservadores pierden votos por dos frentes: el de los populistas de derechas y el de unos Verdes cada vez más centristas. En Baden-Wurtemberg probablemente ni la Gran Coalición, ni el actual gobierno rojiverde, ni tampoco una alternativa liberal-conservadora obtengan mayoría de gobierno. Se abre así la veda al juego de coaliciones tripartitas, toda vez que la CDU descarta de momento un gobierno con Los Verdes — esa otra Gran Coalición — si no es presidido por su candidato. Sin embargo, esta no sería una solución disparatada, visto el apoyo que Kretschmann ha brindado públicamente a la política comprensiva con los refugiados de Merkel. Está por ver si el favor se devuelve en forma de pacto.

Renania-Palatinado, un combate de los de antes

En este estado económicamente fuerte del oeste alemán, un par de puntos porcentuales decidirán las elecciones del próximo domingo, en una contienda en la que tanto el SPD como la CDU se disputan el primer puesto, a gran distancia del resto, como era habitual en la política alemana. Sin embargo, las coaliciones de corte ideológico, bien liberal-conservadora, bien la atualmente gobernante rojiverde, no obtendrían una mayoría suficiente para formar gobierno, debido a la entrada en el parlamento de los nacionalistas de derechas de la AfD y al debilitamiento de Los Verdes.

Renania-Palatinado se encuentra ante una paradoja política: mientras los dos partidos mayoritarios se enfrentan en ajustada contienda, tanto la actual primera ministra socialdemócrata como su rival conservadora saben que muy probablemente estarían obligadas a pactar.  Aun así, es difícil creer que lo hiciesen con agrado, una teniendo que ceder importantes ministerios a la otra, y esta sabiendo lo cerca que se quedó de la victoria.

Con la vista puesta en 2017

“Una no se hace política para describir el mundo como algo catastrófico”, fue la frase pronunciada por Angela Merkel en un programa de televisión de máxima audiencia. Este optimismo — hasta ahora poco conocido en una política siempre descrita como realista, indiferente y de escaso entusiasmo — ha puesto a la mitad del partido conservador en contra de su líder, a la que pocos se atrevían a cuestionar. Merkel, que luchará por un cuarto mandato en 2017, desea contagiar de este optimismo a su partido, en horas bajas en Baden-Wurtemberg y que en el resto de la república pierde a sus votantes más derechistas que se decantan por el nuevo populismo.

En el lado socialdemócrata, el más que probable fracaso electoral podría tener consecuencias de gran relevancia en el partido. «Se oyen cada vez voces más fuertes en el partido que piden la cabeza del Sigmar Gabriel [actual vicecanciller]. Si se confirma la debacle se espera su dimisión como líder del partido», afirma un cargo intermedio del partido, que prefiere no ser citado por su nombre. Sea como sea, el partido necesita un candidato — o candidata, pues se habla de la ministra federal de empleo, Andrea Nahles — con el suficiente atractivo entre los votantes. El objetivo será recuperarse de la derrota e intentar, por fin, zafarse del partido de Merkel, pues es palpable el resultado de diluirse constantemente en Grandes Coaliciones: con cada elección que pasa se van haciendo menos grandes.

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Juanfran Álvarez

Juanfran Álvarez (Granada, 1990) estudia Ciencias de la Comunicación, Periodismo e Informática en la Freie Universität de Berlin. Asentado en la capital alemana desde 2011, compatibiliza los estudios con su trabajo como creador y estratega de contenidos digitales en idealo. Antes trabajó en una agencia de relaciones públicas y en la edición digital del diario BILD. Es además un apasionado de las campañas electorales y piloto de drones en su tiempo libre.

8 comentarios sobre “Supersonntag electoral en Alemania: ¿El fin del modelo de la Gran Coalición?

  • el 8 Marzo, 2016 a las 3:30 am
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    Mucho miedo da el ascenso de AfD y mucha culpa tiene de ello la señora Merkel. Sobre el SPD, han hecho méritos más que suficientes para sufrir un gran descenso.

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  • el 10 Marzo, 2016 a las 4:05 pm
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    Lo que da miedo es la avalancha de inmigrantes que está invadiendo Europa. Al tiempo.

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    • el 14 Marzo, 2016 a las 6:42 pm
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      Invadiendo? ese comentario es un poco fascista. Y más si tenemos en cuenta que se trata de personas que huyen de una guerra. Deberías verte en esa situación a ver que opinabas.

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      • el 15 Marzo, 2016 a las 10:12 am
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        Ya estamos con lo de fascista. Tu que eres? Un perroflauta?

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        • el 15 Marzo, 2016 a las 3:39 pm
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          Jajajaja. Así me gusta, que insultes ante la falta de argumentos. Lo sea o no, es irrelevante.

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  • el 15 Marzo, 2016 a las 10:58 am
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    Sobre la demonización del fascismo, te recomiendo el libro de Alfonso Lazo, ” Los vasos comunicantes”.

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