El voto a partir de los 16 años: ¿alteraría el resultado electoral del 26-J?

ANNA-CLARA MARTÍNEZ | En el mes de abril, la mayoría del Congreso se pronunció a favor de que el derecho al voto se extendiera a los mayores de 16 años. La propuesta, a iniciativa de Esquerra Republicana, contó con el respaldo del PSOE, Podemos, Democràcia i Llibertat y Compromís, entre otros, mientras que tanto el PP como Ciudadanos votaron en contra. ERC y PSOE defendieron su posicionamiento alegando que si estos jóvenes pueden trabajar, hacer testamento o tienen responsabilidad penal, también deberían poder votar.

De hecho, en otros países de Europa ya se permite el voto a partir de los 16 años. Austria, Noruega o Chipre, así como algunos de los Länder Alemanes, son muestras de ello. De igual manera, fuera de Europa, en Brasil, Ecuador o Cuba, también se ha adelantado la edad de votar.

Según datos del INE, la población española de edad entre los 15 y los 19 años era de 2.155.056 jóvenes en el año 2015 y se calcula que el voto a partir de los 16 años incumbiría a unos 800.000 jóvenes. Ahora bien, ¿cómo afectaría esta medida? ¿A qué partidos beneficiaría? ¿Realmente cambiarían los resultados electorales? Veámoslo.

Los beneficiados: el centro-izquierda y los partidos emergentes

En primer lugar, examinaremos a quién favorecería más esta medida dentro del espectro ideológico, esto es, si a la izquierda o a la derecha. Tomando como referencia los datos del último barómetro del CIS (abril 2016), podemos comprobar cómo los entrevistados de entre 18 y 24 años de edad, cuando se les pregunta sobre su autoubicación en el eje ideológico, se sitúan claramente en el centro-izquierda, en los números 3 a 5, teniendo en cuenta que el 1 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha.

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Asimismo, en cuanto a intención de voto y simpatía, en la franja de edad entre 18 y 24 años, según el mencionado barómetro del CIS, en los próximos comicios electorales, un 17,1% votaría a Ciudadanos y un 15,1% a Podemos. De modo que, a priori, los beneficiados del voto a partir de los 16 años serían las formaciones políticas emergentes. Por tanto, y por extrapolación, ya podemos ir elaborando un perfil del votante de 16 a 18 años: preferentemente de centro-izquierda y con especial interés por los nuevos partidos.

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Sin embargo, conviene fijar la atención en aquellos entrevistados que han expresado que no votarían o que no sienten simpatía por ninguna formación política, un 18,1% en total, tal y como puede apreciarse en el gráfico elaborado. Este indicativo es de vital importancia, pues la abstención en las franjas de edad más jóvenes suele ser alta.

Incluso, cogiendo como ejemplo la pregunta sobre si los jóvenes entre 18 y 24 años han seguido las negociaciones para la formación de gobierno durante estos meses, un 28,1% y un 22% manifiestan que las han seguido poco o nada.

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Y si ello lo comparamos con el resto de franjas de edad, en aquéllos que han manifestado no tener ningún interés por el seguimiento de las negociaciones para la formación de gobierno, vemos cómo la franja de 18 a 24 años manifiesta, con creces, un grado más alto de desinterés.

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El independentismo y el voto a los 16 años

Recordemos que la propuesta que se votó en el Congreso fue a iniciativa de Esquerra Republicana. Es pues necesario examinar cuál es la relación existente entre el voto a partir de los 16 años y los partidos independentistas.

Tomando como referencia los datos relativos al sentimiento de pertenencia del CIS postelectoral de las elecciones catalanas, vemos cómo la mayoría de los entrevistados de edades entre los 18 y los 24 años manifiestan sentirse tan catalanes como españoles, concretamente un 41,3%, mientras que un 26% se siente más catalán que español y un 20,2% se siente únicamente catalán o catalana. A simple vista, estos datos no parecen indicar que exista un sentimiento independentista entre los jóvenes, pues únicamente se les pregunta acerca de sus sentimientos de pertenencia o identificación. Sin embargo, si sumamos el colectivo de aquellos que se sienten más catalanes y aquellos que únicamente se sienten catalanes vemos cómo un 46,2% de los entrevistados parece inclinarse hacia un sentimiento nacionalista o, al menos, acentúan su pertenencia a Catalunya.

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Más aún, analizando cuáles son los partidos más votados por parte del colectivo de 18 a 24 años, constatamos cómo la premisa anterior –sentimiento nacionalista de un 46,2%- se cumple. Un 44,3% de los jóvenes entrevistados manifiestan haber votado a Junts pel Sí en las elecciones catalanas del pasado mes de septiembre. Y si comparamos el colectivo joven con el resto de los grupos de edades entrevistados, el índice de voto a partidos independentistas, en este caso JxS, es el más alto en las edades tempranas. Por tanto, es evidente que la rebaja de la edad de voto a los 16 años es una medida que igualmente beneficiaría a los partidos independentistas y, en concreto, a Esquerra Republicana, partido que ha prestado la iniciativa, tal y como arrojan los datos analizados.

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En este sentido, podemos concluir afirmando que la rebaja de la edad de voto a los 16 años:

  • Sería positiva para los partidos situados en el espectro del centro-izquierda.
  • Beneficiaría a las nuevas formaciones emergentes, principalmente a Ciudadanos y a Podemos.
  • En el ámbito de Catalunya, favorecería a las fuerzas políticas independentistas.

A pesar de ello, como ya se ha comentado, la abstención entre los jóvenes es más elevada que en edades posteriores. Ello tiene su explicación: a medida que se incrementa la edad, se produce un aumento del interés por la política, a la par que crece la experiencia de los individuos y su capacidad de ser más críticos. Por tanto, teniendo en cuenta dicha abstención, y en respuesta a la pregunta que se plantea en el enunciado del presente artículo, los resultados del 26-J sufrirían ligeras variaciones, incrementándose principalmente el número de votos en partidos como Ciudadanos, Podemos o Esquerra Republicana.

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Anna-Clara Martínez Fernández

Licenciada en Derecho (Universidad Pompeu Fabra), licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración, Máster en Abogacía (Universidad de Barcelona) y Máster en Política y Democracia (UNED). Actualmente, trabajando de abogada especializada en derecho administrativo y colaborando en distintas publicaciones. Tiene especial interés por los temas de comportamiento electoral y de educación.

2 comentarios sobre “El voto a partir de los 16 años: ¿alteraría el resultado electoral del 26-J?

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