El apoyo al centralismo

El modelo territorial español siempre ha sido objeto de debate y de conflicto. Durante la transición se llegó a un punto de consenso y se optó por un modelo de Estado dividido en Comunidades Autónomas para integrar en el proceso de transición a nacionalistas vascos y catalanes. En la actualidad, ningún partido con representación en el Congreso de los Diputados defiende la supresión de las autonomías, y aunque algunas voces dentro del PP o de Ciudadanos abogan por recentralizar algunas competencias, aceptan el modelo territorial actual. A pesar de que en la actualidad existen partidos que defienden un estado con mayor autonomía para las Comunidades, y puede parecer que el centralismo es cosa del pasado, la realidad no es así. El siguiente gráfico nos indica el apoyo que ha tenido el centralismo en los últimos años y cómo podemos ver, todavía tiene un apoyo considerable:

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El apoyo al centralismo al principio de la crisis económica rondaba el 12%, aunque a medida que la crisis se fue agravando, crecía el apoyo a un modelo de estado con un único gobierno central sin autonomías. A finales de 2012, cuando se vivía el peor momento de la crisis y estalló el conflicto territorial en Cataluña, el centralismo alcanzó un apoyo máximo del 25%. En ese momento se argumentaba desde algunas elites políticas que la recentralización de competencias ahorraría dinero al estado, prioridad absoluta en tiempos de crisis, pero muchos ciudadanos directamente prefirieron suprimir las autonomías en lugar de recentralizar competencias. A partir de ese momento, el apoyo al centralismo fue bajando de forma paulatina, con altos y bajos, hasta mantenerse en los últimos meses en torno al 15-20%.

Este apoyo al centralismo no es homogéneo en todas las Comunidades. De hecho, existen grandes diferencias entre ellas:

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Existen tres Comunidades donde el apoyo al centralismo es residual (Cataluña, País Vasco y Navarra), pero existen cinco Comunidades donde ese apoyo supera el 25% (Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y La Rioja) y dos en las que supera el 20% (Aragón y Madrid). Estas diferencias entre Comunidades son las que hacen muy difícil acordar un nuevo modelo de estado territorial que contente a todas las partes. Por eso, encontrar una salida al conflicto territorial en Cataluña, que ya lleva 4 años, todavía se antoja complicado.

¿Quiénes apoyan el centralismo?

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No es ninguna novedad que el centralismo tenga más apoyo en la derecha que en la izquierda a causa de las posturas que defendían cada una de las partes durante la Segunda República y la transición. Sin embargo, vemos como el apoyo al centralismo en la izquierda (1-4) es prácticamente igual en todos sus sectores, mientras que a partir del centro (5) el apoyo al centralismo sube de manera significativa cada vez que el ciudadano se ubica un punto más a la derecha.

También existen diferencias entre grupos de edad:

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Podemos ver como el centralismo goza de menor apoyo entre los sectores más jóvenes de la sociedad y que son los más mayores los que están más a favor de suprimir las autonomías. Esto podría hacernos pensar que el simple relevo generacional hará disminuir los apoyos al centralismo. Sin embargo, este nivel de apoyo por edades también se daba hace 10 años, y el centralismo, lejos de disminuir, ha aumentado, lo que significa que el contexto político es más importante que el relevo generacional.

¿A quiénes votan los centralistas?

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Tampoco sorprende ver que el PP sea el primer partido entre los centralistas, pero sí que puede sorprender que haya casi el mismo número de centralistas que votan a PSOE, Podemos y Ciudadanos. En el caso de Podemos, es muy difícil que mantenga a estos votantes con un discurso que defiende el derecho de autodeterminación, en el caso del PSOE, aunque defienda un estado federal, tiene un electorado mayor y más fiel que Podemos, mientras que Ciudadanos, que tiene un discurso similar al PP respecto al modelo territorial podría tener alguna oportunidad de atraer a estos votantes socialistas y de Podemos que defienden el centralismo.

En definitiva, a pesar de que ningún partido con representación en el Congreso defiende un estado centralista, esta opción tiene un apoyo considerable entre el electorado. La preferencia de un distinto modelo territorial entre votantes del mismo partido puede hacer que éste pierda apoyos, con lo que los partidos tienen que ser hábiles para que éstas diferencias no les hagan perder apoyos. A priori, el partido que lo tiene más difícil es Podemos, ya que la defensa del derecho de autodeterminación puede hacerle perder apoyo entre su electorado más centralista.

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Fernando Yécora

Fernando Yécora Santiago (Barcelona, 1991). Es Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional de la misma universidad. Interesado en el análisis político, los campos en los que se ha especializado son el comportamiento electoral y los partidos políticos.

Un comentario sobre “El apoyo al centralismo

  • el 7 Noviembre, 2016 a las 1:30 am
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    Muy interesante ver como las generaciones criadas en el franquismo son más proclives al centralismo. Así como las posiciones de derechas, vinculadas especialmente al nacionalismo español.

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