Pobreza energética: ¿Hasta cuándo?

En los últimos días el asunto de la pobreza energética ha vuelto a saltar a la palestra, como siempre por un triste motivo. Una mujer de 81 años, a quien se le había cortado el suministro eléctrico por no poder afrontar el pago de las facturas, ha muerto como consecuencia de un incendio provocado por una de las velas que se veía obligada a utilizar.

Al hablar de pobreza energética, nos referimos a la situación que se produce en un hogar cuando no puede pagar por la energía que necesita para satisfacer sus necesidades básicas, o una gran parte de sus ingresos van a parar al pago de la factura energética de la vivienda. Normalmente la pobreza energética se acusa especialmente en las estaciones de invierno y verano, cuando muchas familias no pueden utilizar la calefacción o el aire acondicionado (si es que disponen de él) y así soportar mejor el frío o el calor.

A menudo las cifras de pobreza energética nos escandalizan especialmente cuando se comparan con los beneficios que presentan anualmente las empresas eléctricas españolas.

EVOLUCIÓN DEL PORCENTAJE DE FAMILIAS EN CONDICIONES DE POBREZA ENERGÉTICA (ÍNDICE MIS) Y BENEFICIOS DE LAS TRES GRANDES EMPRESAS ELÉCTRICAS (ENDESA, GAS NATURAL, IBERDROLA) ESPAÑA, 2010-2013. FUENTE: PRENSA Y POBREZA ENERGÉTICA EN ESPAÑA. ANÁLISIS ECONÓMICO Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN. ECONOMICS FOR ENERGY. ELABORACIÓN PROPIA.
Evolución del Porcentaje de Familias en condiciones de pobreza energética (Índice MIS) y beneficios de las tres grandes empresas eléctricas (Endesa, Gas Natural e Iberdrola) España, 2010-2013. Fuente: Prensa y pobreza energética en España. Análisis económico y propuestas de actuación. Economics for energy. Elaboración propia.

Como se puede observar en el gráfico, durante los peores años de la crisis económica, las tres principales eléctricas de nuestro país (Endesa, Gas Natural e Iberdrola) han aguantado el tipo manteniendo unos beneficios netos conjuntamente por encima de los 5000 millones de euros. Durante el mismo tiempo, el porcentaje de hogares españoles en situación de pobreza energética no ha parado de subir hasta situarse en el 9.88% para el año 2013, último año con datos disponibles. Y eso utilizando el índice Minimum Income Standard (MIS) uno de los que arrojan cifras más conservadoras, pero consiguiendo según sus defensores eliminar un número importante de falsos positivos (aquí más información sobre seguir este índice u otro) y que consiste en la renta disponible del gasto en energía y costes de la vivienda menor o igual que el MIS

La pobreza energética tiene consecuencias negativas tanto en el aspecto sanitario y de calidad de vida (el informe ACA analiza aquí el impacto de la pobreza energética sobre la salud entre otras muchas cuestiones) como en términos de exclusión social y de ahí el esfuerzo que se tiene que realizar para atajarla y reducirla al máximo. Por lo general, la mayoría de medidas encaminadas a este objetivo se han centrado en la renta. El bono social es un ejemplo de ello. Consiste en cubrir la diferencia existente entre el precio voluntario para el pequeño consumidor y un valor base, lo que en la práctica supone un descuento de algo más del 25% sobre el total de la factura. Aunque desde luego es mejor cualquier medida paliativa que ninguna, empiezan a surgir cada vez más voces que piden modificar y mejorar este bono por diversas razones.

Por ejemplo, el bono social solo se aplica sobre el gasto en energía eléctrica, que, si bien es la partida más grande del gasto total energético de un hogar, no abarca su totalidad. Por otro lado, este descuento puede llegar a actuar de una manera perversa en el sentido de que no suponga un ahorro energético, sino un aumento del consumo.

Así pues, son numerosas las nuevas políticas que se vienen reclamando para mejorar las condiciones de estas personas y familias. Desde dar transferencias a tanto alzado de forma independiente al consumo real o ampliar el bono social también al consumo de gas natural o licuado, pasando por mejorar la información sobre las posibilidades de ahorro de energía o planes Renove destinados a la sustitución de elementos pasivos o activos que tienen repercusión en el gasto energético del hogar.

La pobreza energética es otra derivada más de la profunda desigualdad que venimos experimentando desde hace ya demasiado tiempo. Al igual que con el drama de los desahucios, es un problema al que llegamos tarde y al que, a pesar de la implementación del bono social en el 2009, no se ha conseguido poner freno. Pero como se suele decir, más vale tarde que nunca. Las posibles soluciones ya han sido puestas sobre la mesa por los expertos. Ahora solo falta lo más complicado, la voluntad política de llevarlas a cabo.

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Yago Campos

Yago Campos (1992) es graduado en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid (2010) y Máster en Acceso al Ejercicio de la Abogacía (2015) por la Universidad de Alcalá. Ha colaborado en diversos despachos de abogados y formado parte de la Clínica Legal de la UAH. Representante en España del European Student Think Tank, en la actualidad compagina la docencia con su pasión por el análisis político.

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Un comentario sobre “Pobreza energética: ¿Hasta cuándo?

  • el 25 noviembre, 2016 a las 7:24 pm
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    Es una vergüenza que esto ocurra en sociedades como las nuestras en las que se supone que vivimos en un estado de bienestar, mientras una clase privilegiada vive a todo tren y disfrutando de sus puertas giratorias.

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