El sueño de un Magreb unido

El 17 de febrero de 1989 en Marrakech, Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez firmaron el acuerdo de la creación de la Unión del Magreb Árabe (UMA) con el objetivo de impulsar la integración y construir relaciones complementarias integradas, basadas en una visión unificada para el futuro. Tras 28 años, no se logró ninguno de los grandes objetivos, lo que ha causado un gran desorden. La seguridad y la política eclipsan la atención y las diferencias internas y regionales, en el momento en el que el mundo se mueve para la formación de bloques económicos y mercados de consumo integradas, el Magreb sigue ausente de la escena internacional, y económicamente no pesa, aunque disponga de enormes posibilidades y riquezas.

Las diferencias políticas entre Argelia y Marruecos y el cierre de sus fronteras ha impedido avanzar, puesto que ambos países representan el 75% del total de la población y el 70% de PIB de la zona. Pero lo preocupante es que de 2007 a 2015 la proporción del gasto militar en el PIB se ha incrementado en un 20% en Marruecos y más de 65% en Argelia. Se trata de un aumento sin precedentes que hace de estos países los más derrochadores de la región.

Los desafíos se multiplican, pero las oportunidades se pierden. La región se enfrenta al alto índice de desempleo, la insuficiencia de los sistemas de educación y salud, una débil competitividad, la alta vulnerabilidad económica y la exposición al cambio climático.

El impacto de la crisis económica global y las revueltas que sucedieron desde 2011 han impactado profundamente en las economías norteafricanas, contribuyendo a un aumento del proteccionismo comercial y a un debilitamiento de la inversión. Los países del Magreb no pueden esperar y ganar tiempo, ya que se arriesgan a no poder cumplir con las exigencias del mercado, y no pueden desatender este frente si quieren luchar contra el radicalismo, estimular la diversificación económica y el crecimiento de empleo que necesitan para mantener una estabilidad política y social.

El Magreb es clave para Europa y para sus intereses económicos y estratégicos. La UE es el primer socio de la región, pero asume un papel secundario ante una situación de incertidumbre: crisis económica, el conflicto en Libia, los atentados terroristas, la seguridad, la energía, los refugiados y la emigración. Todas son preocupaciones que la UE debe resolver. No actuar multiplica el riesgo y afecta al conjunto, por ello se necesita un nuevo enfoque europeo que fije las bases de la cooperación con el vecino magrebí.

Una política solo orientada a la seguridad no puede ser la única opción: el fomento de la cooperación económica ayudaría a buscar soluciones para los problemas de inmigración y radicalización, además de impulsar la interacción intra-regional, la creación de empleo y la inversión.

En el conjunto de los países del Magreb viven 100 millones de personas con una media de edad de 24 años, una riqueza estimada en medio billón de dólares, un superávit fiscal que alcanzó los 30.000 millones de dólares, y con reservas de divisas que superan los 300.000 millones de dólares.

Una reactivación del proceso de integración es clave para satisfacer las necesidades del crecimiento y fortalecer la resistencia a los choques externos. La solución está en casa: sumando sus fuerzas los países de la región tienen todo para ganar: unas economías de escala importante, un potencial real de crecimiento, y un gran mercado de consumidores que tiene unos márgenes de progresión muy significativos. Además cuenta con grandes recursos y riquezas en los campos de la energía, la agricultura, el turismo, los minerales, los recursos humanos y la proximidad a los mercados europeos, árabes y africanos.

La estabilidad del Magreb depende de la presión demográfica y la economía. La región tiene que crear millones de nuevos puestos de trabajo para el 2022, pero la ausencia de una verdadera integración está impidiendo atraer inversiones. Por un crecimiento insuficiente se enfrentan grandes pérdidas económicas: el comercio inter-magrebí es el menos integrado del mundo, con un escaso 3,3% frente al 62% de la UE, 26% de Asean (Sudeste asiático) y el 15% del Mercosur.

La integración atraería a empresas internacionales y crearía de decenas miles de puestos de trabajo, en una zona donde el paro alcanza cifras importantes, de hasta el 25%. Cada país de la región ganaría 8.000 millones de dólares, se podrían crear más de 2.500 pymes cada año, las exportaciones aumentarían y en diez años el Magreb podría aumentar en un 25 a 30% su PIB.

La idea es tentadora. Tal vez, después de décadas de lucha interna regional, la conveniencia económica podría dar lugar a un mercado único magrebí, como sucedió entre Francia y Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Esto impactaría positivamente en países vecinos como España y Italia, y las necesidades de la región se transformarían en oportunidades para sus vecinos europeos. El potencial y la interrelación entre Europa y el norte de África es evidente y los impactos pueden cruzar al otro lado del Mediterráneo.

El sueño de la unificación del Magreb y su complementariedad geográfica es una ventaja que los tuareg han podido explotar durante siglos, desplazándose de un país al otro y dentro del Sahara. Son tiempos decisivos: el Magreb tiene que transformar el sueño en realidad, la amenaza en una oportunidad, y convertir su debilidad en una fortaleza. Debe movilizarse para superar las dificultades y riesgos coyunturales, y construir un futuro común en beneficio de todos sus habitantes.


Artículo publicado en Atalayar.com por Anwar Ziboui.

The following two tabs change content below.
Sobre Atalayar: Para líderes mediterráneos y atlánticos, quiere ser el puente de comunicación, información y entendimiento entre culturas. http://atalayar.com

Latest posts by Atalayar (see all)

13 comentarios sobre “El sueño de un Magreb unido

  • el 17 Febrero, 2017 a las 4:20 pm
    Permalink

    El periódico las Provincias hoy día 17 de febrero cuando ya son las 16 horas todavía no se ha hecho eco del último asalto a la valla de Melilla que se ha producido a las 6 de la madrugada y por el que han entrado 500 inmigrantes. Se ve que la noticia no es importante para ellos. Así funcionan los medios de desinformación, silenciando lo que no quieren que se sepa.

    Respuesta
    • el 17 Febrero, 2017 a las 8:34 pm
      Permalink

      Seguro que ha afectado a tu vida diaria hoy…

      Respuesta
      • el 17 Febrero, 2017 a las 9:11 pm
        Permalink

        Pues claro que sí. La entrada indiscriminada de inmigrantes ilegales afecta y mucho a los ciudadanos de un país. A la vida diaria, por supuesto; gente que satura los servicios sociales, que no tiene futuro laboral (en un país con 4 millones de parados, te recuerdo y con más de 4 millones de inmigrantes) y que lo único que causa es precariedad en el empleo a los españoles.

        Respuesta
  • el 17 Febrero, 2017 a las 5:43 pm
    Permalink

    El periódico El País tampoco lo considera importante y no le dedica espacio en los titulares.

    Respuesta
  • el 20 Febrero, 2017 a las 2:25 pm
    Permalink

    Hoy, día 20, han asaltado la valla de Ceuta y conseguido entrar 350 magrebíes más, en el segundo asalto masivo en 72 horas. Vamos muy bien.

    Parece que hoy el periódico El País sí lo considera importante para llevarlo en titulares. El periódico de Las Provincias, no.

    Respuesta
    • el 20 Febrero, 2017 a las 7:22 pm
      Permalink

      Y qué tiene que ver eso con el artículo? Vaya forma de intoxicar.

      Respuesta
  • el 20 Febrero, 2017 a las 8:04 pm
    Permalink

    El artículo es sobre el Magreb ¿no ? Pues algo tendrá que ver, que estos que asaltan vallas no son rusos.

    Respuesta
    • el 20 Febrero, 2017 a las 10:08 pm
      Permalink

      Como si los que saltan la valla fueran del Magreb…. otra cosa es que lo atraviesen… pero del Magreb no son. Deberías informarte más.

      Respecto a la posibilidad de un Magreb unido. Mientras subsista el enfrentamiento entre el Sáhara y Marruecos, lo veo imposible.

      Respuesta
  • el 21 Febrero, 2017 a las 8:21 am
    Permalink

    Ya, los que saltan las vallas son subsaharianos. Los magrebíes directamente entran en España y se instalan aquí masivamente, con la connivencia del gobierno español, que teniendo España como tiene 4 millones de parados asume además unos 7 millones de inmigrantes, un gran número de los cuales, marroquís. Fenomenal!

    Respuesta
    • el 21 Febrero, 2017 a las 1:37 pm
      Permalink

      El número de inmigrantes marroquíes, por ejemplo, en España ha descendido desde 2013, así que no inventes.

      Respuesta
  • el 21 Febrero, 2017 a las 4:08 pm
    Permalink

    “Aunque durante 2015 la población residente en España descendió en 11.142 personas, la población de nacionalidad española aumentó en 24.313. Este crecimiento se debió, sobre todo, al proceso de adquisición de nacionalidad española, que afectó (según datos provisionales) a 114.207 residentes. ” Esto son datos del INE, listo.

    Tú no es que inventes, directamente es que intentáis engañar.

    Respuesta
    • el 21 Febrero, 2017 a las 8:24 pm
      Permalink

      Me encanta la correlación que haces jajaja. 1-Ese dato no muestra que los inmigrantes magrebíes sean los nacionalizados. 2-El número de inmigrantes sólo marroquíes que descendió, ya es igual que el total de nacionalizados. Por lo tanto es evidente que está habiendo retornados. 3-Adquirir la nacionalidad española no te convierte en español? o es que hay que tener 8 apellidos para serlo? Ten cuidado, que igual te encuentras algún antepasado extranjero, o peor aun, judío 😉 Menuda obsesión tienes con los inmigrantes, haber estudiado más, igual eso te hubiese dado más oportunidades…

      Respuesta
  • el 21 Febrero, 2017 a las 8:39 pm
    Permalink

    A ver… Yo no se si hay más o menos pero hay un montón que, insisto con 4 millones de parados, sobran. En cuanto a lo de la adquisición de nacionalidad, pues mira, ésta se concede con una facilidad pasmosa. Sin ir más lejos hoy en la televisión y en los periódicos del sistema hablan del “sueco” ese de Barcelona. Pues mira, por mucho que os empeñéis ese tiene lo mismo de sueco que yo de japonesa por mucho que un papel diga que es sueco.

    Respuesta

Deja un comentario

¿Te gusta Debate21?

Queremos explicar la realidad de un modo distinto.

¿Nos sigues?