El avance del liberalismo-progresista en la Unión Europea

Sin duda, el triunfo de Macron supone un gustoso aliciente y un buen empuje al socioliberalismo europeo que, de la mano de líderes relativamente jóvenes, planta cara a los partidos más tradicionales y anestesia a los nuevos populismos.

El socioliberalismo prosigue su marcha, nunca mejor dicho, por buena parte de Europa. Emmanuel Macron se suma al carro de los paladines, como Albert Rivera en España, Matteo Renzi en Italia o Tim Farron en Gran Bretaña, de la justicia social, del estado del bienestar y de las libertades individuales.

Ante el ocaso y el rechazo a los partidos tradicionales, el liberalismo-progresista o socioliberalismo se impone, siendo concebido por los ciudadanos como el remedio ante el populismo, la eurofobia y el proteccionismo.

De izquierdas o de derechas, el centro en el que se ubica este socioliberalismo le permite captar adeptos por ambos lados; hallándose la combinación ideal en aquella que une a liberales y a socialdemócratas moderados.

Sólo en estos últimos seis años se han fundado más de nueve partidos socioliberales, tal y como puede apreciarse en el gráfico y en la tabla elaborada; varios de ellos, provenientes de movimientos sociales previos como es el caso del partido Ruch Palikota en Polonia, de Ciudadanos en España o del mismo En Marche! en Francia.

Además, podemos comprobar cómo la mayoría de estos partidos se ubican en el centro o en el centro-izquierda de la escala ideológica, siendo escasos los partidos que se autoubican en el centro-derecha (Liberalerna en Suecia o Open Vlaamse Liberalen en Bélgica).

Defensores de la libertad, el progresismo, la igualdad y el bienestar, para muchos de los partidos socioliberales, sus premisas se recogen, además, bajo el paraguas del liberalismo social y del liberalismo económico, quedando también enmarcadas en el europeísmo; anhelando y la ambicionando una mejor Unión Europea, tal y como constatamos en el siguiente gráfico. En primera instancia, estos partidos se definen como socioliberales y, en segunda, como liberales y europeístas. Un ejemplo de este europeísmo, lo podemos constatar en el programa de En Marche! para las Elecciones Presidenciales francesas (abril de 2017) y en el de Ciudadanos para las Elecciones Generales de España (junio 2016).

El movimiento En Marche!, capitaneado por Macron, aboga por una Europa renovada, capaz de hacer frente a los nuevos desafíos en materia de seguridad, inmigración y comercio, así como por el restablecimiento de la confianza de los ciudadanos en las instituciones europeas. Al mismo tiempo, pretende reforzar la seguridad de sus fronteras, otorgándole más capacidad de protección y de vigilancia y defiende la creación de un Consejo de Seguridad y de un fondo europeo de defensa. Todo ello dentro de unos derechos sociales mínimos deberán garantizarse a nivel europeo en empleo, sanidad o salario mínimo. En el ámbito del comercio, Macron apuesta por su protección mediante el establecimiento de más medidas anti-dumping y de controles de calidad. Y, por lo que a movilidad y empleo se refiere, sugiere la creación de un fondo europeo para favorecer la creación de empresas y la ampliación de los programas de intercambio de estudiantes para así reforzar los vínculos y el grado de conocimiento de los países europeos.

Su homólogo socioliberal en España, Albert Rivera, incluyó en el programa electoral de Ciudadanos para las Elecciones Generales de junio de 2016 el apoyo a una mayor profundización en la integración comunitaria a todos los niveles, así como una revisión de los Tratados europeos con el objetivo ulterior de alcanzar una auténtica Constitución europea defensora de los valores europeístas de libertad, igualdad y solidaridad. Además, Cs propuso asumir una verdadera política exterior y de seguridad conjunta, así como el fomento de la cooperación policial. Igualmente, apostó por un espacio Schengen de libre circulación de personas más ambicioso, defendiendo así el libre desplazamiento, y por un mercado laboral único, favoreciendo la movilidad de emprendedores, trabajadores y estudiantes.

Así pues, el triunfo electoral de Macron es sólo la primera piedra del avance del liberalismo-progresista en la UE. Los próximos comicios electorales británicos, alemanes e italianos marcaran, indudablemente, el porvenir del socioliberalismo europeo y, con ello, la continuidad y la determinación de un nuevo ideal y porvenir de la Unión Europea.

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Anna-Clara Martínez Fernández

Licenciada en Derecho (Universidad Pompeu Fabra), licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración, Máster en Abogacía (Universidad de Barcelona) y Máster en Política y Democracia (UNED). Actualmente, trabajando de abogada especializada en derecho administrativo y colaborando en distintas publicaciones. Tiene especial interés por los temas de comportamiento electoral y de educación.

Un comentario sobre “El avance del liberalismo-progresista en la Unión Europea

  • el 25 julio, 2017 a las 2:43 pm
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    ni un solo comentario…y me dijeron que debate 21 estaba bien para debatir. debatir solos?

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