El papel de la emoción en el mensaje político

En la construcción de un mensaje político se reúnen diversos elementos dispersos, que no son otra cosa que los contenidos sociales presentes y cuya articulación supone la fabricación, que no invención, de un relato. Este relato necesita elaborar a su vez metáforas, símbolos, palabras, que en definitiva sean capaces de resumir que está pasando en un momento y en una situación concreta.

Existe una simplificación que realizan todos los actores políticos, y que consiste en traducir los diagnósticos a la intervención política, para lo que se requiere fabricar explicaciones simplificadas de lo existente, que sean capaces de influir en la toma de posiciones que la gente adopte sobre los problemas, haciéndonos decantar por una posición concreta.

Tanto el discurso, como la construcción del mismo, buscan crear una relación donde la emoción y la información están estrechamente vinculadas, Así, el mensaje político ha de indicar a los votantes qué les debe causar miedo o esperanza y qué hacer con esos sentimientos.

Las emociones no son una mera extensión del argumento, sino que le confieren fuerza y lo hacen más convincente al reorientar la atención y motivar al pensamiento a actuar. De esta forma, las emociones despiertan el razonamiento, enmarcan la comprensión y movilizan la acción bajo los marcos mentales transmitidos por el mensaje político construido.

El mensaje político busca conectar con emociones concretas que activen o desactiven las motivaciones que pueden llevar a el apoyo de actor político determinado. Así, los ciudadanos toman decisiones gestionando conflictos, muchas veces de forma inconsciente, entre su situación emocional y cognitiva, es decir, entre lo que sienten y lo que saben. La emoción juega de esta forma en el mensaje político como una dimensión de la inteligencia afectiva, y lleva a seleccionar en un acto reflejo la opción política a la que se le otorga preferencia.

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Eduardo Bayón (Gijón, 1986), es politólogo y abogado. Graduado en Ciencias Políticas y Administración y Máster en Derechos Fundamentales por la UNED; Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, así como Experto Universitario en Relaciones Institucionales y Protocolo. Especializado en comunicación política, sistemas políticos, partidos y asuntos electorales. Es además colaborador habitual en diferentes medios de comunicación, escritos y radiofónicos.

6 comentarios sobre “El papel de la emoción en el mensaje político

    • el 17 Julio, 2017 a las 1:34 pm
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      Gracias por tu profunda reflexión Carolina. La discrepancia no tiene porque estar reñida con la educación, pero bueno. Un saludo.

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  • el 17 Julio, 2017 a las 4:30 pm
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    Á ver, es una manera de decir que me parece un soberano rollo el artículo. Discrepancia con respecto a qué. El contenido de este artículo y de la mayoría de vuestros artículos solo hablan de cosas que no interesan a la gente. Y este artículo en concreto y según yo lo veo “arrejunta palabros” en un discurso vacío.

    Cuando no habláis de la “posverdad” (palabro) lo hacéis de Pedro Sánchez (sin comentarios al respecto).

    En fin, no se que quieres que comente. No tengo palabros.

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    • el 17 Julio, 2017 a las 5:24 pm
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      Si son un rollo y no te interesan, nadie te obliga a leerlos… y mucho menos a comentarlos. Lo dicho, un saludo.

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  • Pingback: El papel de la emoción en el mensaje político - Eduardo Bayón

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