Alemania, un golpe a los anhelos de más Europa

Tras conseguir mantener inocuos los populismos en Holanda o Francia, nos creíamos inmunes a los escollos electorales pendientes antes del proceso de reconstrucción de Europa y el Euro. Pero los resultados de las Elecciones Federales de Alemania han puesto de relieve otro posible obstáculo a tener en cuenta en esta ecuación cada vez más compleja. El nuevo Bundestag podría complicar la estabilidad del país y, en consecuencia, ser como un jarrón de agua fría para las corrientes reformistas de la Unión.

El próximo diciembre los líderes europeos tiene una cita con el fin de acordar medidas y decisiones concretas para la “reconstrucción europea” pospuesta para el verano de 2018. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, establecía qué, para él, las prioridades a tener en cuenta son; en primer lugar, seguir la hoja de ruta establecida para la Unión Bancaria y, en segundo lugar, continuar construyendo el Proyecto con la obligación de “fortalecer paso a paso la unión económica y monetaria en la UE”.

Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, remarcaba la necesidad de tener claro que “el Euro no es sólo una divisa de algunos países selectos de la Unión, sino que el Euro es la divisa de la UE”, dando a entender que todo avance en la construcción de la Zona Euro, debe ir dirigido a, en un futuro, ser tenidos en cuenta por parte de los demás Estados Miembros de la Unión Europea. En esta línea, Juncker propone una serie de medidas para iniciar el debate de la reconstrucción del Euro y la Economía de los 27. Éstas serán presentadas de forma detalla la primera semana de diciembre por el Ejecutivo, pero serían principalmente tres. (1) La creación de un “superministro” de asuntos económicos y monetarios para la UE, que encabezaría el Eurogrupo y llevaría la Vicepresidencia de la CE. (2) Una nueva partida presupuestaria dentro de los Fondos de la UE, únicamente para el Euro. (3) Transformación del actual MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) en un Fondo Monetario Europeo, para asegurar la responsabilidad y la estabilidad económica entre los socios del Club.

Tras la vigorosa llegada de los centristas de Emmanuel Macron en Francia (y la neutralización del Frente Nacional) se lanzaba un mensaje esperanzador en aras de mayor integración, de más Europa. El nuevo presidente de la República ya habla de nuevos conceptos para el ámbito europeo; convergencia fiscal, de empleo, de derechos de los trabajadores… el propio Capítulo Social europeo que nunca llegó a tratarse en las pasadas cumbres de construcción europea por la común obstaculización británica. Francia al unísono con el presidente de la Comisión Europea y del Consejo pretende dar un empuje conjunto más que significativo al proyecto común, pero precisan de un apoyo férreo de los demás homólogos europeos.

Angela Merkel y Emmanuel Macron han demostrado su afecto y compatibilidad en varias ocasiones, incluso cuando el segundo ocupaba la cartera de Economía del Gabinete del exPM Manuel Valls ya habían mostrado signos de avenencia entre ambos. Ahora que los dos ocupan el mismo cargo, cabría esperar un eje franco-alemán fuerte. Pilar crucial para el entendimiento entre los demás colegas en lo referente a la reconstrucción de Europa. Y así han sido estos primeros meses de mandato de Macron, sin embargo, a pesar de lo que hubiera preferido Merkel, quizá los resultados de las Elecciones al Bundestag pongan en entredicho el optimismo de los más europeístas.

En la cumbre de diciembre se decidirá cómo proceder en la fase de reconstrucción comunitaria, entre los líderes más comunitariastas, con Francia a la cabeza, y los intergubernamentalistas, liderados por los países menos europeístas como Polonia o Hungría. En duda queda el papel que finalmente tendrá el nuevo Gobierno de Merkel.

Las esperanzas comunitarias se han dado de frente con el batacazo electoral de los socialistas alemanes que les ha obligado a replantearse sus posiciones ante las grandes coaliciones (socialistas con democristianos) que se han venido dando en las últimas elecciones. Un Parlamento muy polarizado con la entrada de la derecha radical y la ultraizquierda, dificultan en diálogo constructivo en la sede de la soberanía popular alemana. Los analistas hablan de una única posibilidad, la llamada coalición Jamaica por los colores corporativos de los partidos que formarían parte de esta hipotética, pero probable coalición.

En esta tesitura la CDU (los democratacristianos -negro-, con 246 escaños), los liberales del FDP (amarillo, con 80) y la alianza de los Verdes (67) serían socios de gobierno permitiendo a Angela Merkel tener un apoyo de 393 asientos frente a los 709 existentes en el Bundestag. Este pacto de gobierno no estaría lejos de contener puntos de discordia entre sus componentes, como temas referidos a medio ambiente y los refugiados, pero también esos de calibre más europeísta que busquen mayores cuotas de integración europea.

Dentro de la coalición Jamaica no hay ningún partido euroescéptico, asimismo, el FDP tiene muchas reservas ante los temas económicos. Prefieren la idea, como decían algunos politólogos, de hacer una Europa más alemana, en vez de una Alemania más europea. Son defensores del principio de que las deudas las pague cada Estado Miembro, por lo que, todo lo que suponga mancomunar riesgos, eurobonos, y otras medidas que en ocasiones hemos podido escuchar de la boca de algunos dirigentes europeos, se encontrarían con la negativa frontal de una parte de esta nueva coalición.

La crisis del euro dejó entrever la debilidad de la moneda común en tiempos económicamente difíciles. En esta línea, la comunidad política y académica coincide en la necesidad de fortalecer la moneda común, por lo que, a la cita de próximo diciembre no le sobran los motivos para afrontar una reforma estructuras y concienzuda del Euro. Ahora, sólo cabe esperar que Merkel desempolve sus dotes de negociadora, alcanzando una coalición en base a unos principios de estabilidad en los que los partidos más pequeños no pongan en jaque las políticas necesarias a tomar en este campo. De igual manera, partidos políticas que en principio no formarían parte del Gobierno, como el Partido Socialista de Martin Schulz puede suponer un fuerte aliado en el Bundestag para las iniciativas europeístas de Merkel.

The following two tabs change content below.

Marc Riera

Marc Riera Félix (Mahón, 1996), es estudiante de último curso de Economía en la Universidad Carlos III de Madrid. Enfocado en el campo de la Macroeconomía, Finanzas e Integración Europea. Es cofundador de Estudiantes por Europa y milita en distintas asociaciones estudiantiles. Ha trabajado en el ámbito de la gestión hotelera. Colaborador de varios medios de comunicación. Forma parte del European Solidarity Corps.

Deja un comentario

¿Te gusta Debate21?

Queremos explicar la realidad de un modo distinto.

¿Nos sigues?