Las posibles ganancias y pérdidas de la estrategia electoral del PSC

La estrategia del PSC para estas elecciones catalanas es clara: aglutinar a todo el electorado catalanista que no sea independentista. La incorporación de Ramon Espadaler, líder del Partido Units per avançar (heredero de la extinta Unió) en los puestos de salida de la lista socialista (además de otros independientes) ya nos daba una primera idea de cuál sería la estrategia del partido para estas elecciones. Desde que Convergència apostó por el independentismo, el catalanismo se ha quedado huérfano de un partido que les represente, de manera que el PSC quiere convertirse en este partido y volver a ser determinante en las formaciones de gobierno en Cataluña. Las declaraciones de Miquel Iceta en los últimos días proponiendo una agencia tributaria propia para Cataluña refuerzan esta idea. Ahora bien, esta estrategia puede ser arriesgada, porque podría no conseguir su objetivo de aglutinar a los votantes catalanistas y podría hacerle perder votos entre su electorado más españolista. A continuación intentaré explicar con números las ganancias y las pérdidas que puede tener el PSC utilizando esta estrategia.

Con la incorporación de Ramon Espadaler en la lista, el PSC pretende conseguir los votantes que obtuvo Unió en las anteriores elecciones catalanas (102.870 votos). Su líder histórico, Duran i Lleida ya ha confirmado que votará al PSC en estas elecciones y es probable que muchos votantes de la extinta Unió le sigan. Ahora bien, ya hemos visto que este tipo de coaliciones no siempre suman (el último ejemplo es la coalición Unidos Podemos en las últimas generales). Incorporar a personas de otros partidos puede hacer que votantes propios se abstengan (hipótesis poco probable ahora mismo dado el contexto en Cataluña) o que incluso voten a otros partidos.

El mensaje catalanista del PSC también intenta atraer a los votantes no independentistas de Junts Pel Sí en las últimas elecciones. Según la mayoría de encuestas, casi un 10% de votantes de Junts Pel Sí no son independentistas, lo que hace un total de aproximadamente 150.000 votos. Atraer a este electorado será más difícil que atraer al de Unió, ya que es más factible pensar que los ex votantes de Unió voten a la lista donde estén presentes sus ex líderes, mientras que los partidos que conformaron la coalición Junts Pel Sí se vuelven a presentar. Además, los votantes no independentistas de Junts Pel Sí también podrían optar por la formación liderada por Xavier Domènech, Catalunya En Comú.

Independientemente del mensaje, los dirigentes del PSC esperan una alta participación que también les beneficie. Como se ve en el siguiente gráfico, entre los abstencionistas en las últimas elecciones, el 14,4% tiene simpatía hacia los socialistas. Aproximadamente, este porcentaje representaría unos 170.000 votantes.

Hemos visto las posibles ganancias que podría obtener el PSC (votantes de Unió, de Junts Pel Sí y abstencionistas). Ahora toca ver las posibles pérdidas que puede sufrir con esta estrategia. Es posible pensar que votantes socialistas de izquierdas vean con malos ojos la entrada de un líder de Unió en la lista, aunque actualmente el eje izquierda-derecha en las elecciones catalanas no es el más importante, de manera que es poco probable que pierda votantes por este hecho. En todo caso, si que veo más probable que pueda perder votos entre su electorado más españolista. En el siguiente gráfico vemos el sentimiento españolista-catalanista entre los votantes del PSC:

Considerando españolistas al electorado que en esta escala se sitúa entre el “0” y el “4”, representan el 25,9% de los votantes del PSC. En números absolutos, aproximadamente son 131.000 votantes. La propuesta de una agencia catalana propia es probable que no guste a este electorado y opte por votar a otro partido (probablemente Ciudadanos).

A continuación muestro un cuadro donde expongo las posibles ganancias y pérdidas (de forma aproximada) que puede tener el PSC utilizando esta estrategia.

A raíz de los datos, parece que la estrategia del PSC es la correcta. La incorporación de Espadaler y el mensaje catalanista de la hacienda propia hace bastante factible que los votantes de Unió en 2015 voten al PSC el 21D. Atraer a los votantes de Junts Pel Sí no independentistas es más difícil, ya que estos votantes, a diferencia de los ex votantes de Unió, los partidos a los que votaron en 2015 si que se presentan y además también tienen la opción de Catalunya en Comú (votantes de Junts Pel Sí no independentistas y que no están de acuerdo con la aplicación del artículo 155). La simpatía hacia el partido entre los abstencionistas tendría que ser suficiente para que una gran mayoría de estos votantes opten por votar al partido, independientemente del mensaje. Las únicas pérdidas que yo veo probables son las que se pueden producir en su electorado más españolista. Aún así, y exceptuando las ganancias de los votantes de Junts Pel Sí (más difícil de conseguir), el número de ganancias es mayor que el de pérdidas. Puede ser que la estrategia no funcione y sólo tenga pérdidas, pero a priori, la estrategia es acertada.

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Fernando Yécora

Fernando Yécora Santiago (Barcelona, 1991). Es Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional de la misma universidad. Interesado en el análisis político, los campos en los que se ha especializado son el comportamiento electoral y los partidos políticos.

Un comentario sobre “Las posibles ganancias y pérdidas de la estrategia electoral del PSC

  • el 5 diciembre, 2017 a las 1:53 pm
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    El PSC intenta captar mucho voto de diferentes direcciones en un escenario donde existe excesiva oferta política como demuestra el multipartidismo catalán. Aunque sea cierto que ese catalanismo moderado está huérfano desde la mutación de CIU y la desaparición de Unió, falta por ver si tendrán éxito en una estrategia que puede chocar con el voto más obrero y españolista del PSC-PSOE y que se observa habitualmente en la dualidad entre autonómicas y generales.

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