¿Qué sistemas electorales se podrían aplicar en España?

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Tras los contactos de Unidos Podemos y Ciudadanos para impulsar juntos una reforma electoral que, entre otras cosas, aumente la proporcionalidad en el reparto de escaños, se ha puesto de nuevo el tema en la palestra de la agenda política, aunque PP y PSOE, de momento, hacen oídos sordos.

En este artículo vamos a repasar los sistemas electorales que se podrían implantar, teniendo presente que existen tres variedades de sistemas electorales: los mayoritarios en los que el ganador de la circunscripción unipersonal gana su representación; los sistemas proporcionales puros, que funcionan con una única circunscripción; y los sistemas mixtos, que mezclan elementos de ambos.

España actualmente se divide en 52 circunscripciones electorales (las 50 provincias y las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla), mientras que el método de reparto de asignación de escaños es el conocido como método D’Hondt.

Método Sainte-Lagüe

Sistema habitual de reparto de escaños en países como Alemania, Noruega, Suecia o Dinamarca, el método Sainte-Laguë o método webster funciona de forma similar a D’Hondt, al dividir el número de votos emitidos para cada partido entre el número de diputados con los que cuenta cada circunscripción, pero en este caso sólo utiliza como divisores los número impares (1, 3, 5…) a diferencia de D’Hondt que utiliza los números naturales (1, 2, 3, 4, 5, etc.). Así, la ventaja del partido más votado no es tan grande como en el caso de D’Hondt. De haberse utilizado esta metodología en el reparto de escaños en las pasadas elecciones generales del 26 de junio, este habría sido el resultado:

Como explicaba Adrián Caballero en este artículo, “a pesar de que Ciudadanos y Podemos, concentran su mayor número de votantes en las grandes ciudades, el cambio de método D’Hondt por el de Sainte-Laguë les aportaría a ambos partidos un incremento de escaños en gran parte en provincias pequeñas. Con este método nórdico de reparto de votos, el claro beneficiado sería el partido de Albert Rivera, aunque excepto el escaño que ganaría en Madrid, el resto de diputados procederían de provincias con menos de un millón de habitantes. Más concretamente, el 50% de los diputados ‘extra’ procederían de provincias con 500.000 habitantes o menos. Un caso parecido, aunque con un beneficio más tímido, se encontraría Podemos. La explicación radica en el hecho que, con el método de Saint-Laguë, los escaños perdidos por alguno de los dos grandes partidos (PP y PSOE) recae en la tercera fuerza, que el 26J fue casi siempre Ciudadanos o Podemos. En las grandes ciudades, por el contrario, la mayor concentración de voto de ambos partidos da como resultado que los beneficiados no necesariamente tengan que ser C’s o P’s. A su vez, éstos tampoco se benefician de los nuevos diputados en provincias grandes que resultarían de un reparto más proporcional de los 350 escaños del Congreso. En Sevilla, Valencia o Zaragoza, entre otras ciudades, el ‘nuevo’ diputado va a parar a la primera fuerza (PP o PSOE)”.

Sistema de cuotas o cociente Haré

Otra alternativa posible es el sistema de cuotas, también conocido como cociente Haré, que se basa en dividir el número de votos válidos en cada circunscripción entre el número de escaños a repartir. Si el recuento de las últimas elecciones generales se hubiese hecho con esta fórmula, el PP habría logrado el triunfo con 127 escaños, diez menos que con la ley D’Hondt; seguido del PSOE, que perdería cuatro escaños; Unidos Podemos, que ganaría cinco; y Ciudadanos, que obtendría nueve diputados más. El Partido Animalista (PACMA) hanría conseguido representación en el Congreso con dos diputados.

Autonomía como circunscripción

Si en lugar de las 52 circunscripciones actuales equivalentes a las provincias, se considerasen para ello las autonomías (para modificar la circunscripción provincial, se tendría que plantear una reforma de la Constitución que  tendría que aprobar el Congreso y el Senado), el resultado de las pasadas elecciones generales hubiera sido distinto, aunque seguiría beneficiando a los grandes partidos: el PP se mantendría en cabeza, con 134 diputados; seguido del PSOE, con 83 escaños; Unidos Podemos, con 75; y Ciudadanos, con 44. También cabría esto con el método Sainte-Lagüe

Circunscripción única

Si se repartieran los 350 escaños en una única circunscripción con la fórmula D’Hondt y sin barreras electorales, el PP perdería dieciocho escaños y el PSOE tres. Podemos y Ciudadanos conseguirían cuatro y quince diputados más, respectivamente, de los que poseen ahora mismo.

También sería posible como el método Sainte-Lagüe con un sistema de circunscripción única. Con los resultados de la última convocatoria electoral, el PP quedaría con veinte escaños menos, quitaría cinco al PSOE, Unidos Podemos sumaría cuatro diputados más y el gran beneficiado sería Ciudadanos, que tendría catorce escaños más.

Como apuntaba Adrían Caballero, “cuando se habla de sobrerrepresentación en el sistema electoral español se suele recurrir al ejemplo de la provincia de Soria, donde un voto en esa provincia tiene mucho más valor que un voto en Madrid o Barcelona. Una manera radical de equiparar el voto de cualquier español sería entender España como una sola circunscripción electoral. De esta manera, el voto de un madrileño tendría el mismo peso que el de un soriano. En este supuesto, los partidos beneficiados serían aquellos que concentran su voto en las grandes ciudades mientras que los perjudicados serían aquellos con mayor porcentaje de voto en las zonas rurales”.

Sistema proporcional puro

Este sistema llevaría a la práctica lo tantas veces escuchado, “una persona, un voto”. El sistema proporcional puro asigna a los partidos el mismo tanto por ciento de diputados que de votos logrados sin ninguna corrección matemática. De haberse utilizado este método en las pasadas elecciones generales, el PP habría perdido 21 escaños y el PSOE seis; mientras que Ciudadanos, con catorce escaños más, sería el partido más beneficiado junto con Unidos Podemos, que ganaría tres. El PACMA y otros partidos minoritarios habrían obtenido, también, representación en el Congreso.

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Eduardo Bayón (Gijón, 1986), es politólogo y abogado. Doctorando en Ciencia Política por la UNED; Graduado en Ciencias Políticas y Administración; Máster en Derechos Fundamentales; y Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo; así como Experto Universitario en Relaciones Institucionales y Protocolo. Especializado en comunicación política, sistemas políticos, partidos y asuntos electorales. Es además, colaborador habitual en diferentes medios de comunicación, escritos y radiofónicos.

2 comentarios sobre “¿Qué sistemas electorales se podrían aplicar en España?

  • el 9 marzo, 2018 a las 2:22 am
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    Muy buen resumen de las posibilidades. Personalmente creo que Sainte-Lagüe sería la opción ideal, a lo que se podría añadir la modificación de las circunscripciones para sustituir la provincia por la Comunidad Autónoma y de esta forma diferenciar también las circunscripciones de ambas cámaras. Aunque el Senado también necesita de su propia reforma completa y en profundidad, pero que todo ello requiera de una reforma constitucional, lo hace impensable más allá de la modificación de la fórmula proporcional de reparto de escaños.

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