Nada que celebrar

India. Nigeria. Argentina. Canadá. Marruecos. El 8 de marzo no entiende de fronteras, es el día internacional de la mujer. La sororidad se apodera del mundo, las mujeres nos unimos para luchar juntas contra una sociedad que nos viola, nos acosa, nos ridiculiza, y en ocasiones, nos mata. Así que hombres del mundo, no nos felicitéis. No hay nada que celebrar.

Como cada 8 de marzo, ciertos sectores de la población miran con desprecio y desconsideración este día enfocado a la lucha feminista. A la lucha por la igualdad. Los y las más conservadoras afirman que ni el feminismo ni el 8M tienen sentido en la presunta sociedad igualitaria que disfrutamos, y esto no es ni mucho menos casualidad. Afirmar que ya vivimos en una sociedad justa e igualitaria supondría dejar de luchar por la igualdad real. Pero, ¿de qué me sirve que una mujer pueda ocupar legalmente la presidencia si en cuarenta años de democracia solo hemos tenido presidentes? La igualdad formal (ante la ley) no implica que haya una igualdad real. Esta última, no es un papel con artículos, sino una estructura social, económica y política establecida durante siglos. No obstante, el feminismo tiene trescientos años de historia y siempre se ha enfrentado a sus detractores. Así que podéis escribir todos los artículos que queráis, llamarnos “feminazis” o ridiculizarnos, hoy nadie nos va a parar, hoy somos nosotras las que paramos el mundo.

Aunque el 8M se lleve celebrando durante un tiempo, este año tiene un carácter histórico, pues es la primera huelga de mujeres convocada en España y a nivel internacional. Su reciente aparición ha supuesto dudas y debates entre las personas que apoyamos dicha jornada. ¿Deben los hombres participar? Aunque dentro del movimiento feminista hay diferentes opiniones y posturas, la mayoría de las agrupaciones piden el apoyo de los hombres sin llegar a ser sujetos huelguísticos. No obstante, desde otras agrupaciones feministas se pide una huelga general donde mujeres y hombres participen, generando así un mayor impacto. Sin embargo, al ser una jornada de huelga que afecta a cuatro esferas (laboral, estudiantil, cuidados y consumo), ambas posturas coinciden en que la huelga de cuidados sea únicamente femenina. De esta forma, los hombres deben ocuparse de las tareas de cuidados, generalmente llevadas a cabo por mujeres, para facilitar que Ellas puedan salir a la calle y ser las protagonistas de la lucha por la igualdad.

Como era de esperar, desde los principales partidos se han tomado posturas muy diversas. Mientras el Partido Popular y Ciudadanos han optado por no participar ni apoyar el 8 de marzo, el PSOE se muestra más receptivo y los líderes de Izquierda Unida y Podemos ya han mostrado su apoyo incondicional. Las posturas de los principales partidos reflejan el comportamiento general de la sociedad española ante el 8 de Marzo. La izquierda apoya la causa mientras la derecha se muestra reacia a la lucha por la desigualdad (incluso si esta afecta a la mitad de sus componentes). Y, personalmente, no me resulta inesperado. El feminismo es una teoría política que cuestiona y desmiente la naturalidad de los privilegios que genera nuestra sociedad. El feminismo radical, el que busca la igualdad real y efectiva, no ve la disparidad entre los géneros como un problema aislado, sino que lo relaciona con la opresión de clase y raza. Es decir, es una teoría que “pone patas arribas” el sistema. Y no es de extrañar que, desde la cúspide social, las personas que disfrutan sus privilegios –incluso si son mujeres- se muestren reacias a un día tan combativo.

Hoy no nos importan las fronteras. Hoy no entendemos de nacionalidades. Hoy somos mujeres, y vamos a trabajar juntas por un mundo más justo. Vamos a luchar para que no nos mutilen genitalmente por haber nacido en Somalia. Para que no nos exploten sexualmente por haber nacido en Rumanía. Y para que no nos violen en manada por haber nacido en España. Y vosotros, aliados feministas, acompañadnos en este día tan significativo, salid a la calle a nuestro lado. Trabajemos juntas y juntos para que el día de mañana, el 8M sea, por fin, un día de celebración dónde el lema de Ni Una Menos, forme parte del pasado.


Artículo de Marta Casanova para El Rotativo.

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Marta Casanova

Estudios Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid y activista de Pan y Rosas (Agrupación Internacional de Mujeres)

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Un comentario sobre “Nada que celebrar

  • el 9 marzo, 2018 a las 2:13 am
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    Exacto, un día de lucha y reivindicación, no de celebración.

    Respuesta

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