Movimientos sociales y democracia en Marruecos

Necesitamos tu apoyo económico para seguir haciendo análisis independientes y rigurosos. Sin ti, no es posible.

El 28 de octubre se conmemora el 2º aniversario del fallecimiento de Mohsin Fikri en la ciudad marroquí de Alhucemas, un hecho que ha conmocionado a todo Marruecos por las condiciones en que se ha producido dicha muerte. Este suceso fue el detonante que hizo explosionar la paciencia y el hartazgo de los habitantes de la región del Rif (Marruecos) y ha sido la relación causa-efecto que dieron lugar al nacimiento, de forma espontánea y con un rápido crecimiento, a uno de los movimientos sociales que más ha tensado la cuerda con las autoridades  en los últimos años y que, a pesar de las detenciones de muchos manifestante y líderes del Movimiento Popular en el Rif (MPR), continua firme en sus exigencias en derechos sociales básicos. Repasamos de forma breve los últimos movimientos sociales marroquíes desde el Movimiento 20F, aparecido en 2011 en plena llamada primavera árabe, hasta llegar al Movimiento Popular en el Rif, que ha aparecido en 2016, para tratar de acercarnos a la situación actual en Marruecos.

Desde la salida del Protectorado francés de Marruecos a finales de los años 50, que supuso la independencia de Marruecos, este país tiene un largo historial en movimientos sociales que han surgido en las décadas posteriores durante el reinado del difunto monarca Hassan II. Movimientos juveniles, estudiantiles, obreros y de ciudadanos corrientes tomaron las calles para exigir derechos, especialmente derechos básicos de la época conocidos como derechos o revueltas del “pan y techo”. La mayoría de esas protestas terminaban en violencia, muertes, encarcelaciones y desapariciones por la represión del Estado.

En el año 2011 surge la llamada primavera árabe en gran parte de las naciones árabes y los ciudadanos de Marruecos no se iban a quedar atrás para aprovechar la ocasión en exigir un cambio de rumbo del país. Pero debemos diferenciar entre el movimiento social conocido como 20F o 20 de febrero surgido en Marruecos del resto de los movimientos surgidos en otros países árabes. El 20F se diferencia del resto de los movimientos de la primavera árabe en que éste no exigía un derrocamiento del régimen gobernante, sino que exigía reformas profundas en derechos políticos y sociales y la implantación de un sistema político democrático.

El monarca marroquí responde con una reforma total de la constitución y la convocatoria de elecciones legislativas después de ser la carta magna aprobada en referéndum por el pueblo marroquí. En dicha reforma constitucional se recoge muchas de las exigencias del movimiento 20F en derechos políticos y sociales y libertades públicas, así como un considerable recorte de los poderes en manos de la monarquía.

Posteriormente se convocan elecciones legislativas más o menos libres, iguales, directas y secretas, las cuales gana el Partido de Justicia y Desarrollo (PJD), una formación del llamado islamismo político moderado. El líder de dicha formación fue investido presidente del Gobierno en días posteriores por el monarca marroquí. El PJD agota la legislatura y en el 2016 se vuelve a convocar elecciones, las cuales vuelve a ganar el PJD. A partir de aquí se forma un bloqueo el cual dura aproximadamente 6 meses sin poder formar gobierno debido a que el partido ganador no obtuvo la mayoría suficiente para gobernar en solitario y era necesario el apoyo de otras fuerzas políticas para poder desbloquear la situación. Dicho bloque es debido en mayor medida a las diferencias entre algunos líderes de las distintas formaciones políticas  que habían obtenido considerables escaños y el líder del partido ganador, Abdelilah Benkiran. Finalmente dimite Abdelilah Benkiran, líder del PJD, y se forma una especie de gobierno de concentración nacional el cual está formado hasta por seis partidos políticos de destino signo e ideología.

Llegados a este punto, a finales de octubre de 2016 muere triturado en un camión de basura Mohsin Fikri, un ciudadano de Alhucemas (Marruecos). Presuntamente los autores en dar órdenes de accionar el interruptor de la prensa del camión fueron policías, según los testigos presenciales. Una de las primeras personas en llegar al lugar de los hechos fue Nasser Zafzafi, el que iba a convertirse posteriormente en el líder del Movimiento Popular en el Rif o Hirak Chaabi fi Rif, como es conocido en árabe. Lo que empezó con una concentración de un puñado de personas, las cuales exigían la apertura de una investigación para esclarecer las condiciones de dicha muerte y se castigara a los culpables, la bola se ha ido haciendo más grande ante la poca respuesta obtenida por las autoridades ante dichas peticiones. Este suceso que ha conmocionado a todo Marruecos ha sido la gota que ha colmado el vaso y que ha hecho estallar a la población ya de por sí harta de ver cómo esos derechos sociales prometidos en la carta magna marroquí aprobada en 2011 no llegaban a su ciudadanía más desfavorecida.

Desde las grandes reformas políticas y sociales emprendidas en el año 2011 éstas no acaban de llegar a la gran mayoría de los ciudadanos: un 21,3% de paro juvenil; Marruecos ocupa la posición 123 en la clasificación en Desarrollo Humano según el IDH de 2017; servicios sociales básicos escasos o nulos, etc. Podíamos considerar el MPR o Hirak Rif hijo del Movimiento 20F debido a que todo aquello que el 20F había exigido en derechos sociales y políticos y había conseguido sobre el papel en el año 2011, en el año 2016 aún no se había cumplido nada sobre el terreno. El hartazgo de la población del Rif no se ha hecho esperar y pasaron a exigir el fin de la injusticia, la corrupción, la discriminación y del menosprecio de las autoridades y que se ponga en práctica una serie de derechos sociales, económicos y culturales en la región del Rif : construcción de un hospital oncológico; construcción de una universidad; inversión en infraestructuras e invertir y atraer capital para invertir en crear puestos de trabajo para una población severamente castigada por el paro, especialmente el paro juvenil.

Después de los primeros días de protestas del MPR o Hirak Rif, el Gobierno marroquí, liderado por el líder del PJD, Saad Eddine El Otmani, acusa, después de una reunión con miembros de su gobierno, de ser un movimiento separatista. Estas declaraciones no hicieron más que incendiar aun más los ánimos y lejos de que el MPR se detuviera, éste tuvo el efecto contrario y hizo que se extendiera y hacerse más fuerte y ganar gran apoyo de la población.

Las protestas pacíficas continuaron hasta que las autoridades decidieron tomar el camino de la represión con detenciones masivas y prohibir cualquier acto de reunión en la zona y bajo condenadas de cárcel claramente desproporcionadas, que llegan hasta 20 años, y bajo acusaciones sin ningún fundamento ni prueba. En lugar de que el gobierno dé una respuesta política y abrir un diálogo social entre las autoridades gubernamentales y los actores sociales de la sociedad civil, se ha preferido esta senda represiva.

En los últimos meses ha habido un aumento de emigrantes procedentes de Marruecos que llegan a las costas españolas, según algunas informaciones. También hay fuentes que indican que mayoría de ciudadanos que deciden emigrar a Europa son de la zona del Rif. Por su parte sorprende el prototipo de personas marroquíes que deciden arriesgar sus vidas al intentar alcanzar las costas europeas a pesar de ser conscientes de los grandes riesgos en la peligrosa travesía. Una de las imágenes de este drama es el que nos dejaba el mes pasado la joven Hayat Belkacem, una estudiante de Derecho en la Facultad de Derecho en la ciudad de Tetuán, que fue alcanzada por los disparos de la Marina Real marroquí y que le causaron la muerte, al intentar cruzar hacia España junto con un grupo de jóvenes, algunos de estos jóvenes fueron heridos por los disparos. Ante dicha descripción nos surge la siguiente pregunta a la cual es difícil encontrar una respuesta, o no ¿por qué una joven de este perfil decide tomar ese camino a pesar del peligro que ello supone? Para hacernos una idea podemos describir la situación en la que vivía dicha joven: procede de una familia pobre, su padre enfermo no puede trabajar ni tiene ningún ingreso o ayuda económica, la única que trabaja es la madre con un sueldo mísero de 150 euros al mes y con hermanos en paro. Podríamos concluir, sin ningún tipo de tapujos, que este es el prototipo de la mayoría de los jóvenes que viven en Marruecos.

Ante la breve descripción hecha sobre la situación que vive Marruecos, podemos concluir diciendo que Marruecos tiene todos los elementos necesarios para una transición e instauración de un Estado democrático y de derecho y de las libertades. Podemos señalar algunos de los elementos que pueden contribuir a ello:

  • Marruecos tiene una larga lucha por la libertad, especialmente por liberar sus tierras de potencias extranjeras y para vivir en sus tierras libre y en paz. Su sociedad es una sociedad pacífica y pacifista.
  • Un buen número de la población marroquí tiene una cultura política y cultura democrática cercana a la de los países de las democracias europeas y democracias liberales: un país en el cual conviven sin problema diferentes religiones, laicos y etnias, etc. Elementos fundamentales para la constitución de un régimen democrático.
  • Tiene recursos naturales y económicos que muy pocos países poseen y que podría apoyar a florecer un régimen democrático: Marruecos está situado entre los dos mares (Atlántico y Mediterráneo), que supone gran riqueza en pesca marina y el control de tráfico marítimo; fosfato de calidad; gran clima y geografía que podría atraer a mucho turismo occidental, etc.
  • Dispone de instituciones necesarias, como el Parlamento y un sistema de partidos bien constituido.

Pero la falta de voluntad y la oposición de sectores que no quiere perder sus privilegios y la perpetuación de un sistema de corruptelas hace que cualquier intento de democratización se vea paralizado y muere en el intento.

The following two tabs change content below.

Ahmed Benamar

Ahmed Benamar Bellouki. Graduado Ciencia Política y Administración por la UNED.

Un comentario sobre “Movimientos sociales y democracia en Marruecos

Deja un comentario