Madrid, el agujero electoral de la izquierda

Este fin de semana, coincidiendo con la festividad autonómica del 2 de mayo, el diario ABC ha publicado sendos barómetros electorales para la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid —elaborados ambos por la empresa demoscópica GAD3—, que muestran un nuevo crecimiento electoral del Partido Popular. En el caso de la Comunidad, el PP alcanzaría el 41% de los votos ante el hundimiento de Más Madrid y Ciudadanos, sin que PSOE ni Unidas Podemos vean aumentar sus apoyos. En el Ayuntamiento de Madrid ocurriría algo similar y José Luis Martínez Almeida rozaría el 45% de los sufragios.

Las dificultades de la izquierda en el terreno electoral madrileño no son nuevas. Tanto el PSOE como las diferentes fuerzas políticas que han existido durante las últimas décadas en su margen izquierdo, se han mostrado una y otra vez estériles en su intento de alcanzar el poder autonómico o municipal madrileño. A nivel autonómico, los populares llevan gobernando de forma ininterrumpida desde 1995, incluido de por medio el “Tamayazo”. En el caso del consistorio, la situación no es muy diferente, el PP ha ostentado el gobierno municipal durante veinticinco años en las últimas tres décadas. Para encontrar al último alcalde socialista hay que remontarse hasta 1989. Así, la alcaldía de Manuela Carmena (2015-2019) se presenta como un oasis durante todo este periodo.

La retirada de Carmena ha vuelto a poner de manifiesto uno de los principales problemas de la izquierda madrileña: la ausencia de liderazgo. Sin un relevo claro ni a la altura de la figura de la ex-jueza, Más Madrid perdería más de dos tercios de los votos obtenidos en las pasadas elecciones, de los que una buena parte irían a parar a PSOE y Unidas Podemos. Ahora bien, en el caso de los socialistas, el crecimiento de votos en la capital se debe más a la lógica nacional en la que se mueve la política en estos momentos, que a la figura de su actual portavoz Pepu Hernández.

En el ámbito autonómico ocurre algo similar. Pese a las buenas valoraciónes que pueda tener Ángel Gabilondo, su techo electoral ya ha sido evidenciado en dos ocasiones, sin que existan indicios de que pueda ser superado. Más allá de los socialistas, la ruptura de Iñigo Errejón con Podemos, sumada a su partida hacia el Congreso de los Diputados, ha dejado sin liderazgo en la asamblea madrileña a las otras dos fuerzas progresistas, puesto que también los de Pablo Iglesias han sido incapaces de consolidar un liderazgo en la Comunidad.

Todo lo contrario está sucediendo en la derecha. Aprovechándose del momento de rally round the flag —agruparse detrás de la bandera— (en el que ante una situación percibida como amenaza para la comunidad, los ciudadanos apoyan mayoritariamente a sus gobiernos para superarlos ) provocado por la crisis sanitaria,  tanto Isabel Díaz Ayuso como el propio Almeida, están sabiendo consolidar sus liderazgos con líneas muy dispares. La primera ha apostado por un perfil que sigue la línea de Esperanza Aguirre, en cuanto a ser ridiculizada y subestimada por la izquierda mientras su mensaje cala entre los suyos. Por contra, el alcalde madrileño ha optado por una estrategia de comunicación sólida y cercana, basada en venderle como un buen gestor por encima de ideologías (aunque ello evidentemente no suponga dejar de ser el mismo señor de derechas que hace meses, cuestión esta, que no muchos analistas han entendido).

Otra cuestión a tener en cuenta es que en Madrid se ha consolidado una lógica neoliberal tras más de veinticinco años de hegemonía del Partido Popular. Esto hace que quién quiera lograr el triunfo en el territorio madrileño desde posiciones progresistas, va a tener que amoldarse a la coyuntura existente en la capital, o lo que es lo mismo, se verá obligado a asumir como propios posicionamientos políticos que ya han sido consolidadss y contra los que no caben propuestas que no pasen por una transformación paulatina. Es decir, la izquierda tiene que operar en un terreno cultural adverso.

En definitiva, las recientes encuestas publicadas no deberían sorprender ni a popios ni extraños, puesto que estamos a mitad de legislatura, con PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos sin renovar ni construir liderazgos sólidos, tanto en la Comunidad de Madrid como en su capital, a lo que hay que sumar el ya de por sí protagonismo de los gobiernos que está siendo acentuado por la situación de pandemia y con una trayectoria de derrotas electorales y culturales para la izquierda madrileña.

The following two tabs change content below.
Eduardo Bayón (Gijón, 1986), es consultor en comunicación política, asuntos públicos y estrategia. Candidato a Doctor en Ciencia Política por la UNED; es Graduado en Ciencias Políticas y Administración; con Máster en Derechos Fundamentales; y Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo. También posee un posgrado de Experto Universitario en Relaciones Institucionales y Protocolo. Así mismo, colabora con diferentes medios de comunicación, tanto escritos, como radiofónicos.

Necesitamos tu apoyo económico para seguir haciendo análisis independientes y rigurosos. Sin ti, no es posible.

Deja un comentario