Estrategia de comunicación del gobierno en tiempos de pandemia

Todavía no sabemos cuándo terminará la grave crisis sanitaria del Covid-19, aunque ya empezamos a ver la luz al final del túnel, gracias a la llegada de las primeras vacunas. A pesar de que todavía le falta recorrido a esta pandemia, hay algo que, evidentemente, tiene una entidad menor que las consecuencias sanitarias, económicas y sociales que ha provocado el Coronavirus, pero que debe ser objeto de análisis. Me refiero a la estrategia de comunicación desplegada por el ejecutivo para trasladar a los ciudadanos tanto las medidas puestas en marcha para combatir la pandemia, como los datos sobre su evolución. Desde el momento en que el incremento de contagios en España por el Covid-19 llevó al gobierno a decretar el Estado de Alarma, el ejecutivo puso en marcha una planificada estrategia de comunicación. Por su parte las principales fuerzas políticas del arco parlamentario activaron también sus propias estrategias, o en cualquier caso se posicionaron sobre esta emergencia sanitaria. Siendo esto cierto, resulta innegable que la mayor visibilidad a efectos de comunicación política la tiene, por razones obvias, el gobierno.

Estado de Alarma

Hagamos un recorrido por el papel jugado en este sentido por el Presidente del gobierno, Pedro Sánchez, como principal portavoz del ejecutivo. Sin duda el momento más importante fue la comparecencia del pasado 13 de marzo en la que comunicó la decisión del gobierno de decretar el Estado de Alarma. En esta primera aparición pública en televisión, Sánchez utilizó un lenguaje de cercanía en el que incluso tuteó a los ciudadanos que seguían esta comparecencia. Facilitó también los consejos básicos para evitar los contagios y terminó su discurso con un eslogan emblemático ya de esta pandemia, “este virus lo pararemos unidos”.

La siguiente comparecencia reseñable del presidente del gobierno se produjo el 28 de marzo. El motivo era comunicar la suspensión temporal de las actividades no esenciales. Debe destacarse que el 28 de marzo era sábado. No fue esta la única vez que los estrategas de la Moncloa eligieron este día de la semana para las comparecencias del presidente. Con riesgo de equivocarme, hay motivos para pensar que el objetivo era transmitir a los ciudadanos la idea de que el gobierno estaba trabajando sin descanso para luchar contra la pandemia. Otra razón para comparecer en fin de semana es la mayor presencia de ciudadanos en sus casas y pendientes del televisor. En otras ocasiones el presidente se dirigió a los españoles en domingo, tras la celebración de las reuniones por videoconferencia con los presidentes autonómicos. Otro dato significativo de esta intervención fue su duración, Sánchez dedicó 17 minutos, casi el triple del tiempo que empleó cuando anunció el estado de alarma. Destaco este dato porque fueron muchas las críticas de los medios de comunicación afines a la derecha por el excesivo tiempo de las comparecencias del presidente. Las denominaron irónicamente “Aló presidente”, en referencia al programa televisivo del fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez. En cuanto al contenido de este discurso hay que reseñar las referencias de Sánchez a la responsabilidad de los ciudadanos para evitar los contagios y al esfuerzo de los cuerpos de seguridad en la lucha diaria contra la pandemia. Otro dato importante es el continuo recurso al lenguaje bélico en el que el coronavirus era el enemigo a batir.

La siguiente comparecencia se produjo el 25 de abril, de nuevo en sábado y coincidiendo con la tercera prórroga del Estado de Alarma. En esta ocasión el presidente anunció también la salida a la calle, con sus correspondientes limitaciones, de los menores de 14 años. Se mantuvo en este discurso la cercanía, los constantes agradecimientos a los ciudadanos y el apoyo a las familias que habían perdido a sus seres queridos como consecuencia del coronavirus. Fue este un momento importante porque después de casi mes y medio de confinamiento se podía salir a la calle con limitaciones horarias y distancia interpersonal.

Nueva normalidad

En este recorrido por la evolución de la pandemia y los momentos clave de la comunicación de nuevas medidas para frenar los contagios, hay que detenerse en lo que se puede considerar el primer triunfo de esta “guerra”. Por fin, casi coincidiendo con el comienzo del verano, se consigue “doblegar la curva”, expresión repetida numerosas veces en las comparecencias de Pedro Sánchez. Se comunica en ese momento el comienzo de lo que desde el gobierno y las autoridades sanitarias se ha denominado “nueva normalidad”. El contenido del mensaje optimista que transmitió el presidente del gobierno ha sido criticado muchas veces por los partidos de la oposición, porque los ciudadanos recibieron en ese momento un mensaje engañoso sobre el final de la pandemia. Pero vayamos al detalle de esta comparecencia del jefe del ejecutivo. Estamos de nuevo ante una intervención de larga duración, sin duda justificada por la importante decisión de levantar el Estado de Alarma. La comparecencia, incluida la parte de rueda de prensa, duró 70 minutos de los que 26 minutos corresponden a la intervención del presidente. Anuncia el final del Estado de Alarma y hace balance de todo lo conseguido gracias a la restricción de movimientos y de buena parte de la actividad económica. Aunque en ese momento acaba el confinamiento domiciliario, no termina como tal el Estado de Alarma, se pasa a una nueva fase que Pedro Sánchez presenta como “última y definitiva prórroga del estado de alarma”, que será diferente porque la responsabilidad se traslada a las comunidades autónomas. En palabras del presidente del gobierno “se pasa de la cogobernanza a la gobernanza plena de las comunidades autónomas”. Únicamente queda en manos del gobierno el control de la movilidad. Otro dato importante de esta comparecencia es la referencia a las previsiones de recuperación económica y a las negociaciones con la Unión Europea por las que España dispondrá de 140.000 millones de euros de ayuda directa para los sectores económicos más afectados por la pandemia.

Vacaciones de Pedro Sánchez. Llega la “segunda ola”.

A finales de agosto empezó a verse claro que la “nueva normalidad” estaba tocando a su fin. Aumentaban los contagios en toda España y además se acercaba el comienzo del curso escolar. Pedro Sánchez pasaba unos días de descanso en Lanzarote y sus vacaciones -hay que aclarar que ningún presidente de gobierno está realmente de vacaciones y menos aún en una situación de pandemia como la que vive nuestro país- se convertían en munición política en manos de los partidos de la derecha.

El incremento de los contagios en todas las comunidades autónomas confirmaba que estábamos ante la temida segunda ola. El silencio del gobierno en esta situación alimentaba las críticas de los partidos de la oposición, y cuando Pedro Sánchez comunicó que adelantaba el final de sus vacaciones para anunciar medidas en relación con la segunda ola, la expectación era total. Precisamente provocar esta expectación formaba, sin duda, parte de la estrategia de comunicación, al trasladar a los ciudadanos la idea o la sensación de que el presidente del gobierno tenía la solución para salir de esa segunda ola que estaba comenzando. En su comparecencia Pedro Sánchez además de hacer balance de la situación transmite un mensaje de esperanza y comunica dos medidas que va a poner en marcha el ejecutivo. En concreto se pone a disposición de las comunidades autónomas 2.000 efectivos de las Fuerzas Armadas para realizar labores de rastreo. La otra gran propuesta que hace Sánchez en ese momento es ofrecer a las Comunidades Autónomas la posibilidad de decretar el Estado de Alarma en parte o en todo su territorio. Hay que destacar en relación con esta última medida, que tras las críticas por parte de los partidos de la oposición de la “ausencia” del presidente del gobierno durante sus vacaciones, se criticó también que se trasladara a las Comunidades Autónomas la responsabilidad o las iniciativas para combatir la pandemia. Sorprende esta reacción de los partidos de la oposición sobre todos si se tiene en cuenta que en pleno Estado de Alarma se acusó al gobierno de ejercer una “dictadura constitucional”. Finalmente hace referencia a la proximidad del comienzo del curso escolar y comunica que el gobierno está estudiando desde hace tiempo medidas para que las clases comiencen con la mayor seguridad posible y evitar contagios.

Pedro Sanchez se reúne con Isabel Díaz Ayuso

Sin entrar en el detalle del uso de la pandemia por parte de la Presidenta de la Comunidad de Madrid como munición política para atacar al gobierno de España, es obligado hacer referencia a la reunión que mantuvieron ambos mandatarios el 21 de septiembre. Pedro Sánchez se desplazó a la sede de la Comunidad de Madrid para abordar con Isabel Díaz Ayuso la grave situación que atravesaba en ese momento Madrid con un elevado número de contagios e ingresos hospitalarios. De esta reunión salió el acuerdo de crear un grupo de trabajo conjunto para coordinar actuaciones contra la epidemia en Madrid. Este encuentro, sin precedentes en la relación del gobierno con la Comunidad de Madrid, fue objeto de polémica antes y después de su celebración. Ayuso se lamentaba desde hacía tiempo de que la Comunidad de Madrid “había estado abandonada por parte del ejecutivo”, pero tras la reunión con Sanchez, y a pesar del apoyo recibido, tardó poco en retomar las críticas. Por supuesto este encuentro tuvo amplia repercusión en los medios de comunicación. Las televisiones recogieron la imagen del presidente del gobierno llegando a la Real Casa de Correos, y el acto de firma del documento en el que se plasmaba el acuerdo suscrito por ambas administraciones. Más allá de la polémica política estas imágenes favorecieron y reforzaron el papel de Pedro Sánchez ayudando a la Comunidad de Madrid a reducir el número de contagios.

Último Estado de Alarma

El viernes 23 de octubre se producía una nueva comparecencia del presidente del gobierno en un momento en el que el número de contagios confirmaba claramente que estábamos ante la segunda ola de la pandemia. El presidente hace un balance de la situación y reconoce que hay un contexto propicio para la propagación de la epidemia. Comunica además que en España hay ya más de tres millones de personas contagiadas. Pero sin duda lo más destacable de esta comparecencia es lo relativo a las decisiones adoptadas en la última reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. En concreto se establecen criterios o referencias para que cada comunidad autónoma valore el riesgo o el nivel de contagio de la epidemia. Se establecen cuatro niveles de riesgo bajo, medio, alto y extremo y unos indicadores que señalan el nivel de riesgo que tiene cada comunidad autónoma. El primer indicador es el número de casos detectados por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. El segundo indicador sería el grado de ocupación de los servicios hospitalarios y de las camas UCI. Los datos de estos dos indicadores situarían a cada comunidad autónoma en un nivel de riesgo y se tomarían las decisiones necesarias para controlar los contagios. En esta comparecencia Pedro Sánchez insiste, de forma reiterada, en la importancia de la disciplina social para evitar los contagios y destaca que hay que reducir la movilidad y las reuniones sociales. Aunque en este momento el gobierno no establece el Estado de Alarma si se indica que, si alguna comunidad autónoma alcanza el nivel 4 de riesgo, puede solicitar al gobierno la implantación del Estado de Alarma en todo o parte de su territorio.

Esta comparecencia presagiaba que la declaración de un nuevo estado de alarma era inminente y así fue. El día 25 se reunía en sesión extraordinaria el Consejo de Ministros para aprobar un nuevo Estado de Alarma, inicialmente de 15 días, pero prorrogable hasta 6 meses previa aprobación del Congreso de los Diputados. Tras finalizar el Consejo de Ministros Pedro Sánchez interviene ante los medios de comunicación para informar de este nuevo Estado de Alarma, diferente a los anteriores ya que ahora las comunidades autónomas podrán decidir el nivel de aplicación de las medidas previstas en el Real Decreto. En su comparecencia Pedro Sánchez confirma que estamos ante la segunda ola del Covid-19 y detalla además medidas contra la libertad de circulación de las personas estableciendo un horario de referencia para aplicar el toque de queda. Hizo a continuación un balance de los equipos y medios sanitarios con los que se ha dotado a la sanidad pública. Esta comparecencia, al igual que las anteriores, es utilizada por el presidente del gobierno para comunicar una nueva medida para combatir la pandemia, pero también la labor desarrollada por el ejecutivo para paliar sus efectos sanitarios y económicos.

Llegan las vacunas

En este largo recorrido por los devastadores efectos de la pandemia del Covid-19, el momento más esperado era el de la llegada de las vacunas. Vacunas que algunos agoreros mantenían que tardarían en llegar, pero que por suerte la comunidad científica y los grandes laboratorios farmacéuticos han logrado tenerlas en un tiempo récord.

Este momento en la evolución de la pandemia, es para el gobierno un punto final o quizá un punto y seguido porque, como se está viendo, además de la llegada de este importante antídoto debe funcionar bien su distribución y el ritmo al que se vacuna en cada comunidad autónoma. Pero a los efectos de la comunicación política vayamos al momento en el que el Presidente del gobierno comunicó esta buena nueva. Pedro Sánchez compareció el 22 de noviembre al término de la reunión virtual del G20, y tras hacer balance de la participación de España en esta cumbre, hace referencia a la situación actual de la pandemia y destaca la eficacia del Estado de Alarma. En este contexto el presidente del gobierno comunica la compra de vacunas que hará la Unión Europea y concreta que a España le corresponderán el 10 % de estas dosis. Pero además afirma que España, junto con Alemania son los dos primeros países que tienen ya preparado un plan de vacunación. Destaca que en España hay 13.000 puntos de vacunación que permitirán tener vacunado un porcentaje muy sustancial de la población a lo largo del primer semestre de 2021. Pedro Sánchez completa este recorrido de buenas noticias haciendo referencia a los Presupuestos Generales del Estado que se aprobarán antes de que termine el año porque se cuenta con los apoyos necesarios para conseguirlo.

Si nos fijamos, de forma estratégica, Pedro Sánchez elige la comparecencia sobre una cumbre tan importante como el G20 para anunciar la llegada de las vacunas. De esta forma consigue poner en el “escaparate mediático” varias buenas noticias protagonizadas por el gobierno como son el Estado de Alarma para combatir la segunda ola de la pandemia, la llegada de las ansiadas vacunas, el plan de vacunación y pone la guinda adelantando que se aprobarán, sin problemas, los Presupuestos Generales del Estado. Es indudable que la imagen del gobierno con estas importantes novedades mejora o es buena, en cualquier caso.

Por desgracia todavía falta recorrido hasta que termine esta grave crisis sanitaria. Ya se ha visto la “luz al final del túnel”, pero el túnel es más largo de lo que se esperaba. Se ha criticado muchas veces la gestión del gobierno y también su estrategia de comunicación, pero hay un dato que resulta significativo. El PSOE encabeza en intención de voto todas las encuestas electorales realizadas durante la pandemia y además mantiene la distancia respecto del PP, segundo partido en intención de voto. Teniendo en cuenta el desgaste político que provoca la gestión de la pandemia, parece un buen indicio.

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Rafael Sánchez

Rafael Sánchez Sánchez (Madrid, 1954), Doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) desde su constitución en 2008. Autor de los libros “El mitin en España, de la plaza de toros a la señal institucional” y «El control audiovisual de las campañas electorales» y coautor de «Los pequeños consumidores», libro editado por el Instituto Nacional de Consumo. En la actualidad colabora como analista político en el diario digital Infolibre y en la plataforma multitemática Reeditor.

Rafael Sánchez

Rafael Sánchez Sánchez (Madrid, 1954), Doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) desde su constitución en 2008. Autor de los libros “El mitin en España, de la plaza de toros a la señal institucional” y «El control audiovisual de las campañas electorales» y coautor de «Los pequeños consumidores», libro editado por el Instituto Nacional de Consumo. En la actualidad colabora como analista político en el diario digital Infolibre y en la plataforma multitemática Reeditor.

Un comentario en «Estrategia de comunicación del gobierno en tiempos de pandemia»

  • el 23 enero, 2021 a las 9:51 am
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    Buen análisis pero en algunos casos con tergiversación. en concreto cuando alude al uso de la pandemia por la presidenta de la C.A de Madrid, sin referencia al ataque que desde el primer minuto el gobierno ha llevado contra esta comunidad. Una pena.

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