La refundación de Ciudadanos: romper los bloques

Las elecciones andaluzas de hace una semana han supuesto un duro golpe para Ciudadanos. De obtener 21 diputados en 2018 a desaparecer del Parlamento. Esto ha hecho que la cúpula se mueva y que se anuncie una refundación del partido en la que están dispuestos a cambiarlo todo: nombre del partido, programa, estructura y liderazgos.

La refundación tiene como único objetivo la supervivencia y que el centro político tenga un partido que represente ese espacio. Ahora bien, ¿cómo ha de ser esa refundación? Es cierto que el partido está en horas bajas y que se hace muy difícil la remontada, pero si se tiene alguna posibilidad de sobrevivir, ésta solo será posible si el partido logra ser visto como el único partido capaz de romper los bloques izquierda-derecha. En otras palabras, convertirse en un partido bisagra que garantice la gobernabilidad desde la moderación y que PSOE y PP no se tengan que apoyar en sus extremos.

La refundación de Ciudadanos ha de tener en cuenta los errores que se han cometido en los últimos años para que no se vuelven a repetir. El primero, rechazar tajantemente negociar con el PSOE de Pedro Sánchez cuando entre ambos partidos sumaban 180 diputados, mayoría absoluta. Esto implicaba situarse en el bloque de la derecha, con el objetivo de superar al PP en ese bloque, y dejar el espacio natural que tiene un partido de centro: pactar indistintamente con los partidos que limitan a su izquierda y a su derecha. El segundo fue después de las elecciones autonómicas y municipales de 2019, ya que se decidió priorizar los pactos con el PP y eso quedó demostrado en los gobiernos autonómicos, donde Ciudadanos solo entró en gobiernos con el PP. Esto supuso dos hechos: que el PP se mantuviera en el poder en esas autonomías y la imposibilidad de cambiar la estrategia del partido, ya que se haría muy difícil cambiar de estrategia estando solo con el PP en los gobiernos autonómicos. Este hecho se vio en la moción de censura en Murcia, el tercer error del partido. Una vez hechos los pactos con el PP, el único baluarte que le quedaba al partido como partido de centro era dar estabilidad a los gobiernos. Además de cometer el error de no tener ligada la moción de censura y la posterior ruptura del grupo parlamentario en Murcia, el partido se vio como un socio inestable, hecho que aprovechó Ayuso en Madrid para convocar elecciones y que dejó a Ciudadanos fuera de la Asamblea.

La idea de ser partido bisagra se abandonó cuando se vio la posibilidad de sustituir al PP como partido mayoritario de centroderecha. Esto también implicaba dejar de lado los valores que suelen representar a un partido de centro: moderación, consenso, reformismo, equilibrio, pragmatismo, etc. La refundación del partido tiene que ir enfocada a representar esos valores y que los votantes lo vean como un partido bisagra que da estabilidad a los gobiernos y que garantiza la moderación facilitando pactos con el PSOE o el PP. No se ha de tener miedo a representar un espacio político pequeño (alrededor de un 10% de votos) y ser visto como un partido bisagra. Los liberales alemanes son vistos como partido bisagra y ha sido el partido que más años ha estado en el gobierno. Además, siempre pueden surgir contextos más propicios en donde un partido de centro puede llegar a ser mayoritario, como Macron en Francia.

La refundación del partido también ha de pasar por una diferenciación respecto a los otros partidos, en especial el PP, que es el partido que está aglutinando la mayoría de ex votantes de Ciudadanos. Se tiene que enfatizar el liberalismo de Ciudadanos no es un liberalismo de reducir la intervención del Estado a la mínima expresión, sino que es un liberalismo que se inspira en las ideas socio liberales de John Rawls, basado en la defensa de la economía libre de mercado y la búsqueda del marco más amplio posible de libertades, las cuales deben de ejercerse en una sociedad con igualdad de oportunidades, lo que implica la intervención del sector público para reducir las desigualdades.

Otro tema que ha de servir como diferenciación del PP es la organización territorial del Estado. Esto no implica que el partido cambie su postura respecto a este asunto, que es la defensa del Estado de las autonomías, pero se tendría que cambiar el lenguaje que se utiliza respecto a este tema. Un partido de centro destaca por su moderación y no puede dar la imagen de que es radical en un tema en concreto. Esto es lo que le sucedió a Ciudadanos cuando se convirtió en el partido más duro contra los nacionalismos periféricos, ¿Qué sucedió? Cuando surgió Vox, que tenía un discurso más radical en este tema y acabó por abanderar la lucha contra los nacionalismos periféricos, acabó aglutinando al electorado naranja centralista. Se puede defender la unidad de España, confrontar los nacionalismos periféricos y defender el bilingüismo en Cataluña desde la moderación y no desde la radicalidad.

En definitiva, la refundación de Ciudadanos ha de ir en el sentido de romper los bloques izquierda-derecha y representar el partido bisagra que garantiza la estabilidad y la moderación, dispuesto a pactar con PSOE y PP para que éstos no se tengan que apoyar ni en los extremos ni en los independentistas. Para acabar, recordar una afirmación que hizo Adolfo Suárez en el prólogo del libro El espacio de centro, de Jaime Rodríguez-Arana Muñoz, que es lo que diferencia al centro político respecto a los demás. Una afirmación que un partido de centro jamás ha de olvidar:

 “Lo que de verdad diferencia al centro de los demás espacios políticos es que no está aprisionado por un esquema ideológico cerrado y totalizador que le impida ver, en toda su complejidad, la realidad política. La solución de los problemas que se dan en la realidad hay que encontrarla en el análisis y en el estudio de los mismos, abierto a cuantas aportaciones puedan darse, y no adoptándola -creyendo adoptada, mejor dicho- como consecuencia de una ideología cerrada y presuntamente salvífica que, en muchas ocasiones no hace sino forzar la realidad del problema para hacerlo coincidir con la ideología.”

Fernando Yécora

Fernando Yécora Santiago (Barcelona, 1991). Es Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional de la misma universidad. Interesado en el análisis político, los campos en los que se ha especializado son el comportamiento electoral y los partidos políticos.

2 comentarios en «La refundación de Ciudadanos: romper los bloques»

  • el 27 junio, 2022 a las 10:45 pm
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    Blocs ? Esquerra i dreta ? Si són el mateix !
    Només bla, bla, bla i acatar la UE. La refundació només pot servir per mantenir la pagueta a uns quants.

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  • el 3 julio, 2022 a las 12:55 pm
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    La dificultad de definir y posicionar una opción política de centro en España no debe desanimar a quienes creemos que la existencia de ese espacio político es completamente necesario. Definir y posicionar fue la idea y la obsesión de los que construyen Ciudadanos y establecieron las bases ideológicas de una opción liberal de centro que compartieron -y siguen compartiendo ahora desde la discreción y el silencio- muchos españoles. Pero durante aquellos años dorados, aquellas bases que construyeron, como de la nada, el alma política de un partido edificado ladrillo a ladrillo desde la racionalidad actuante se vieron apartadas víctimas de la postmodernidad política de la estética y el mensaje fácil.
    Volver a los orígenes de Ciudadanos es la clave si se quiere que esa refundación no se quede en un simple cambio de nombre o de caras. La adhesión y participación de nuevas personas «políticamente indeseables» que ilusionen a ese electorado hambriento de un centro radical es un reto mas una necesidad. Apruebo la mirada hacia adelante y la cabeza alta. Por lo demás, ideas y proyectos por delante de personas para no caer en el mismo error.

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